San Martín del Rey Aurelio enfrenta una crisis de confianza en el mantenimiento de sus zonas verdes. Vecinos de Blimea y otras localidades denuncian falta de siega, podas retrasadas y accesos peatonales invadidos por la vegetación. El servicio está actualmente externalizado, pero su ejecución no cumple los pliegos ni las expectativas ciudadanas. Arranca San Martín exige su remunicipalización como paso clave para recuperar calidad, transparencia y eficiencia.
¿Por qué los vecinos rechazan la externalización actual?
La externalización del servicio de poda y siega no ha garantizado ni regularidad ni calidad. Los jardinillos de Blimea, por ejemplo, muestran maleza acumulada y árboles sin podar durante meses. Esto afecta la seguridad peatonal, la accesibilidad y la imagen del concejo. Además, el costo para las arcas municipales sigue siendo elevado, sin retorno proporcional en resultados.
Falta de rendición de cuentas
Las empresas contratadas operan con poca supervisión directa. No hay mecanismos ágiles para sancionar incumplimientos ni para ajustar frecuencias según necesidades estacionales. Las quejas vecinales tardan en derivarse a acciones concretas.
Desconexión con la realidad local
Las empresas externalizadas aplican planes estandarizados. No adaptan sus intervenciones a microzonas con suelos, microclimas o especies vegetales específicas de las cuencas asturianas.
¿Qué implica la remunicipalización del servicio?
Remunicipalizar no es solo traer el servicio al Ayuntamiento: es reconstruirlo con criterios técnicos, sociales y presupuestarios sostenibles. Implica incorporar personal técnico especializado, dotar de flota adecuada y establecer protocolos de inspección semanal en todas las parroquias.
Creación de empleo estable y cualificado
El concejo dispone de un presupuesto de 7 millones de euros para personal, según los cuentas 2026 aprobadas con IU. Destinar una parte a técnicos en jardinería y operarios especializados generaría puestos de trabajo fijos, con formación continua y responsabilidad directa sobre el territorio.
Control operativo en tiempo real
Con personal propio, el Ayuntamiento puede activar intervenciones en menos de 48 horas tras una incidencia. No depende de plazos contractuales ni de escalas de priorización externas.
¿Cuál es el marco legal y económico actual?
La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público permite la remunicipalización cuando se acredita interés general, eficiencia o mejora de la calidad. San Martín cuenta con el respaldo del acuerdo presupuestario 2026, que prioriza la recuperación de servicios públicos externalizados. Además, el Plan de Modernización de los Servicios Públicos Locales de Asturias incentiva la gestión directa en servicios de bajo riesgo técnico y alta incidencia vecinal —como la poda y siega.
Impacto económico real
Externalizar cuesta entre el 18 % y el 25 % más que gestionar internamente, según el Informe 2025 de la Federación Asturiana de Municipios. Ese sobreprecio incluye márgenes empresariales, seguros, desplazamientos y gestión administrativa externa. La remunicipalización permitiría reasignar esos recursos a inversión en maquinaria eficiente y formación.
¿Qué dice la ciudadanía y qué exige el cambio?
Más de 320 firmas recogidas en Blimea respaldan la petición de Arranca San Martín. Los vecinos no piden más gasto: piden mejor uso del gasto existente. Exigen que los 14 millones de euros de presupuesto 2026 se traduzcan en resultados visibles: parques limpios, sendas seguras y árboles bien podados antes de la temporada de tormentas.
Datos Clave
- El servicio de poda y siega está externalizado desde 2021 bajo contrato con cláusulas de penalización poco aplicadas.
- En 2025, el concejo destinó 1,2 millones de euros al mantenimiento de zonas verdes, con un 37 % de quejas vecinales no resueltas.
- La remunicipalización permitiría crear al menos 12 puestos de trabajo fijos en los próximos 18 meses.
- El Plan de Sostenibilidad Verde de Asturias 2030 exige que el 60 % de los servicios de jardinería urbana sean gestionados directamente por los ayuntamientos antes de 2028.
- Según el Observatorio de Servicios Públicos Locales, los municipios con gestión directa reducen un 41 % los tiempos de respuesta a incidencias verdes.
La remunicipalización no es una vuelta al pasado: es una actualización del modelo público. Es invertir en capacidad técnica propia, en rendición de cuentas diaria y en soberanía local sobre el territorio. En las cuencas, donde el verde no es decoración sino infraestructura vital, cada poda mal hecha es un riesgo. Cada siega retrasada, una oportunidad perdida para la convivencia.
