Más de 800.000 agricultores y ganaderos que usan el sistema de módulos enfrentan caos en la campaña de la renta 2025. La orden del Ministerio de Hacienda, publicada con más de un mes de retraso en el BOE, reduce los índices de rendimiento neto del IRPF. Pero muchas producciones dañadas por la DANA y otros factores quedan excluidas. La devolución de 60 millones a Shakira por fraude fiscal contrasta con la lentitud y limitaciones en el apoyo real al sector primario.
¿Por qué las nuevas reducciones del sistema de módulos generan rechazo en el campo?
Las reducciones entraron en vigor tras una presión creciente de organizaciones agrarias. Sin embargo, su alcance es limitado. Asaja califica la medida de «insuficiente» y «tardía». La orden no incluye cultivos clave como el cereal de secano, que acumula pérdidas desde 2024. Tampoco cubre leguminosas, forrajes ni la patata, cuyos precios se desplomaron en origen.
El impacto de la DANA sigue sin cobertura real
La Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) afectó gravemente al levante español y Andalucía. Pero la orden no contempla ajustes específicos para esas zonas. Los daños climáticos no se traducen en módulos ajustados. Esto obliga a muchos agricultores a presentar declaraciones erróneas y luego rectificarlas.
¿Qué producciones quedan fuera de la orden ministerial?
La exclusión no es técnica: es política y operativa. El listado oficial omite cultivos con alta incidencia regional y baja rentabilidad estructural. Por ejemplo:
- Cereal de secano: sin módulo cero pese a pérdidas acumuladas y subida de costes de energía y fertilizantes.
- Patata: afectada por caída de precios y logística rota.
- Avicultura al aire libre: golpeada por el confinamiento obligatorio por gripe aviar.
- Leguminosas y forrajes: sin reconocimiento de sequía y escasez de agua.
Falta de actualización territorial y productiva
UPA denuncia que muchos ayuntamientos y zonas productivas no aparecen en la orden. Montse Cortiñas, vicesecretaria de la organización, subraya que «si hubo pérdidas meteorológicas, deben reflejarse». Pero el sistema no permite actualizaciones dinámicas. Cada cambio requiere nueva norma, publicación en BOE y tiempo de adaptación. Eso genera incertidumbre fiscal y retrasos en la liquidez.
¿Cómo afecta esta situación al cumplimiento tributario de los autónomos del campo?
El retraso en la publicación obliga a rectificar declaraciones ya presentadas. Eso implica costes administrativos, riesgo de sanciones y sobrecarga para gestorías y asesores. Además, el sistema de estimación objetiva pierde credibilidad cuando no responde a la realidad productiva. Muchos agricultores consideran más viable cambiar a estimación directa, aunque implique más carga contable.
El marco legal no contempla ajustes por emergencias climáticas
La Ley del IRPF no prevé mecanismos automáticos de revisión de módulos ante catástrofes. Todo depende de decisiones ministeriales discrecionales. Eso genera desigualdad: quien está en una zona incluida recibe alivio; quien no, asume pérdidas sin compensación. No existe un protocolo vinculante ni plazos máximos para la publicación de órdenes tras eventos extremos.
¿Cuál es el impacto económico real de estas reducciones?
El impacto fiscal es marginal frente a las pérdidas reales. Una reducción del 5 % en un módulo de cereal no compensa una cosecha perdida por inundación. El sector estima que las medidas cubren menos del 20 % de los daños reales. Además, el retraso impide que los fondos lleguen a tiempo para la inversión en la nueva campaña. El efecto dominó afecta a proveedores, cooperativas y mercados locales.
Datos Clave
- Más de 800.000 autónomos agrarios usan el sistema de módulos en España.
- La orden del Ministerio de Hacienda se publicó más de 30 días después del inicio de la campaña de la renta.
- La DANA causó daños superiores a 1.200 millones de euros en agricultura, según el MAPA.
- El cereal de secano no tiene módulo cero pese a pérdidas del 40–60 % en zonas afectadas.
- Organizaciones como Asaja y UPA exigen un sistema dinámico de actualización de módulos vinculado a datos climáticos oficiales.
El contraste entre la resolución rápida del caso Shakira (60 millones devueltos tras sentencia) y la lentitud para atender a 800.000 profesionales del campo revela una brecha en prioridades fiscales. Mientras el sistema tributario responde con eficacia ante casos mediáticos, falla en su función estructural: garantizar equidad, previsibilidad y adaptación real al riesgo productivo. Sin actualizaciones automáticas, sin criterios técnicos vinculantes y sin plazos legales, el sistema de módulos sigue siendo un instrumento obsoleto para un sector en constante transformación climática y económica.
