El polígono industrial de Villallana, en Lena (Asturias), finalizará su urbanización en septiembre de 2026 tras veinte años de retraso. Este hito marca un punto de inflexión para la comarca: 280.000 m² de suelo industrial pasarán de operar en precario a contar con infraestructuras legales, técnicas y funcionales. El proyecto, con una inversión superior a 5 millones de euros, resuelve una carencia estructural que afectaba a la competitividad local y al cumplimiento del Plan General de Ordenación Urbana.
¿Por qué ha tardado tanto en urbanizarse el polígono de Villallana?
La demora no responde a falta de demanda, sino a complejidades administrativas y técnicas acumuladas. Desde 2007, el Ayuntamiento de Lena priorizó su regularización, pero el expediente urbanístico enfrentó múltiples obstáculos: ajustes normativos, coordinación con la Administración autonómica y la necesidad de compatibilizar usos ya consolidados con el marco legal vigente.
El rol de la ocupación previa
A pesar de carecer de vías, saneamiento o abastecimiento reglamentario, el polígono albergaba actividad industrial constante. Asturiana de Laminados (Asla) operaba allí de forma consolidada, incluso adquiriendo la nave anterior de otra empresa. Esta ocupación de facto dificultó la aplicación estricta de los procedimientos de suelo no urbanizable, obligando a una vía de regularización excepcional bajo el régimen de suelo urbanizable no consolidado.
¿Qué infraestructuras se están instalando en Villallana?
Las obras, iniciadas hace seis meses, transforman el polígono en un espacio industrial moderno y sostenible. Se están ejecutando simultáneamente varias redes técnicas esenciales:
Redes diferenciadas y sostenibles
- Saneamiento separativo: canalización independiente de aguas residuales y pluviales, exigida por la Directiva Marco del Agua.
- Abastecimiento de agua potable: red nueva y presurizada, vinculada al sistema provincial de Aguas de Asturias.
- Red eléctrica y de telecomunicaciones: adaptada a cargas industriales y a la demanda de conectividad 5G y fibra óptica.
- Red de gas natural: integrada con la infraestructura de Gas Natural Fenosa para garantizar suministro estable.
- Alumbrado público LED: instalado en todos los viales y zonas comunes, con sistema de gestión inteligente.
¿Cuál es el impacto económico real de esta urbanización?
La regularización no es solo técnica: es un acelerador de inversión y empleo. El polígono ya está ocupado al 95 %, pero su precariedad limitaba la expansión de Asla y la atracción de nuevas empresas. Con infraestructuras reglamentarias, se habilitan condiciones para:
- Ampliaciones productivas con licencias de obra simplificadas.
- Acceso a subvenciones estatales y europeas (como los fondos NextGenerationEU) para modernización industrial.
- Creación de hasta 120 puestos de trabajo directos en los próximos tres años, según estimaciones del Ayuntamiento.
El efecto multiplicador local
La mejora de la movilidad interior y la conexión con la carretera AS-25 potenciará la logística regional. Además, la dotación de zonas verdes y aparcamientos eleva los estándares de calidad ambiental exigidos por la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental.
¿Qué marco legal ha permitido su finalización ahora?
La urbanización se enmarca en la Ley 11/2021 de Suelo y Rehabilitación Urbana de Asturias, que facilita la regularización de suelos industriales ocupados. Este marco permite acortar plazos mediante procedimientos de declaración responsable y evaluación ambiental simplificada, siempre que se cumplan los requisitos de seguridad, salubridad y sostenibilidad.
Datos Clave
- Inversión total: más de 5 millones de euros, financiada con fondos municipales y ayudas autonómicas.
- Superficie total: 280.000 m², de los cuales el 50 % corresponde a viales y espacios públicos.
- Plazo de ejecución: obras iniciadas en marzo de 2025; finalización prevista para septiembre de 2026.
- Empresa referente: Asturiana de Laminados (Asla), ocupante mayoritario y motor de la demanda de regularización.
- Cumplimiento normativo: red separativa de aguas, alumbrado eficiente y red de gas alineadas con la Directiva 2000/60/CE y el Real Decreto 1620/2007.
La urbanización del polígono de Villallana no solo resuelve una deuda histórica. Refuerza la capacidad productiva de Asturias, alinea la industria local con los estándares de la transición ecológica y convierte un espacio de riesgo regulatorio en un activo estratégico para la Estrategia Industrial de Asturias 2030.
