El macropolígono industrial de Bobes, en Siero (Asturias), ya alberga 13 proyectos industriales confirmados o en fase avanzada de ejecución. Esta zona estratégica impulsa el empleo local, atrae inversión privada y refuerza la competitividad territorial. Su crecimiento no es espontáneo: depende de una gestión municipal proactiva, incentivos regulatorios y una ubicación logística privilegiada.
¿Qué empresas ya operan o se instalarán en el macropolígono de Bobes?
Amazon fue el catalizador. Su llegada dio visibilidad y credibilidad al proyecto. Tras ella, se consolidaron operadores como Alimerka, con un almacén logístico; Volvo, que instaló un taller especializado; Asturiana de Nivelación, dedicada a la construcción civil; y una gasolinera con servicios asociados.
Actualmente, se construyen nuevas naves: la de Bexie, fabricante de paneles solares; y avanzan los trámites de EDP, PK Cero y Costco. Estas últimas tres firmas están en fases de licencia y diseño previo a la obra.
¿Por qué Electroastur eligió ampliar en Bobes?
La empresa Electroastur, con 50 años de experiencia en automatización industrial, solicitó licencia para ampliar sus instalaciones en Meres. Su decisión no fue casual: valoró la cercanía del Ayuntamiento de Siero, la agilidad administrativa y el soporte directo de la Alcaldía. «Todo fueron facilidades», afirmó su gerente, Pedro Fernández Vázquez.
¿Cuál es el impacto económico real del macropolígono en Siero?
El desarrollo de Bobes no solo genera puestos de trabajo directos. Multiplica los efectos indirectos: proveedores locales, servicios técnicos, transporte y mantenimiento. Según estimaciones municipales, cada hectárea industrial activa genera entre 15 y 25 empleos estables. Con más de 80 hectáreas en fase de ocupación, el potencial supera los 1.200 puestos de trabajo a medio plazo.
Además, el incremento recaudatorio por IBI industrial y licencias de obra fortalece las cuentas locales. Esto permite financiar infraestructuras complementarias: mejora de carreteras, fibra óptica y servicios públicos en zonas colindantes.
¿Qué marco legal y administrativo impulsa estas inversiones?
El Ayuntamiento de Siero aplica el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) actualizado, que reserva suelos para uso industrial en Bobes bajo régimen de suelo no urbanizable con posibilidad de uso productivo. Esto evita largos procesos de clasificación y reduce tiempos de licencia.
También se articulan acuerdos de colaboración con el Principado de Asturias, especialmente en ayudas a la inversión industrial (Ley 10/2021 de Fomento Económico). Estas subvenciones cubren hasta el 25 % de los costes de obra y equipamiento, siempre que se comprometan empleos cualificados y se respeten criterios de sostenibilidad.
¿Qué desafíos persisten para completar el macropolígono?
Aunque hay demanda constante, el ritmo de ocupación sigue siendo gradual. El alcalde Ángel García, ‘Cepi’, reconoce que «captar inversiones no es fácil». Los obstáculos incluyen la competencia con otros polígonos regionales, la necesidad de mejorar el acceso ferroviario y la presión por acelerar la conexión con la autovía A-66.
Además, el cambio climático exige integrar estándares de eficiencia energética y movilidad eléctrica en los nuevos proyectos. El Ayuntamiento ya exige certificados de sostenibilidad para nuevas licencias.
¿Cómo se articula la proactividad municipal?
La estrategia no se limita a ofrecer parcelas. Incluye:
- Un servicio de acompañamiento empresarial gratuito para trámites administrativos.
- Promoción internacional en ferias sectoriales de logística y energía renovable.
- Un mapa digital interactivo con disponibilidad de suelo, servicios y tiempos de respuesta de licencias.
Datos Clave
- El macropolígono de Bobes ya tiene 13 proyectos industriales confirmados o en construcción.
- Amazon fue el primer gran operador y actuó como referente para otras firmas.
- Electroastur eligió ampliar en Siero por la cercanía institucional y la agilidad administrativa.
- El PGOU de Siero permite uso industrial en suelo no urbanizable bajo régimen especial.
- Se estima un impacto de más de 1.200 empleos directos e indirectos a medio plazo.
- Las ayudas autonómicas cubren hasta el 25 % de la inversión, con condiciones de empleo y sostenibilidad.
