Grado acoge el 25 de abril la primera edición del Certamen Local de Ganado Equino, un evento clave para la ganadería tradicional asturiana. Organizado por el Ayuntamiento y la Consejería de Medio Rural, el certamen reúne a 40 ganaderías y más de 150 animales. Su objetivo es visibilizar el trabajo local y fortalecer la continuidad de una actividad arraigada en el concejo moscón.
¿Qué impulsa la feria de caballos de Grado?
La feria responde a una estrategia regional para revitalizar el sector primario en zonas rurales. Asturias enfrenta una progresiva reducción de explotaciones equinas tradicionales. Este certamen no es solo una muestra: es una herramienta de conservación genética, dinamización económica local y transmisión intergeneracional de conocimientos.
El 80% de los animales inscritos son de pasto, una categoría esencial para la gestión sostenible de prados y montes. El 20% restante corresponde a caballos de tiro, especie en riesgo de desaparición en el Principado. Su presencia refuerza el compromiso con la biodiversidad ganadera.
¿Cómo está estructurado el concurso?
El certamen se divide en 26 categorías, clasificadas por edad y función: potros, yeguas, sementales, ejemplares con cría y animales de tiro. Además, se otorgan 6 premios especiales a los grandes campeones. Un juez calificador de Cantabria garantiza criterios técnicos homogéneos y reconocidos.
La recepción del ganado se realiza entre las 7:00 y las 10:00 horas. El concurso comienza a las 11:00 en el Mercado de Ganados de Grado, infraestructura adaptada para garantizar el bienestar animal y la seguridad sanitaria.
Participación territorial y diversidad genética
Ganaderías de 25 núcleos rurales asturianos están representadas: desde Pando hasta Vega de Peridiello, pasando por Villamarín de Salcedo o Rozadas. Esta amplitud geográfica evidencia la dispersión y resistencia del sector. Cada ejemplar inscrito forma parte de un patrimonio genético local que no aparece en registros nacionales oficiales.
¿Qué papel juega la normativa en este certamen?
El evento se enmarca en el Plan Estratégico de la PAC 2023–2027, que prioriza la conservación de razas autóctonas y la agricultura de bajo impacto. Además, se alinea con la Ley 10/2021 de Protección del Patrimonio Ganadero de Asturias, que reconoce a los caballos de pasto y de tiro como bienes de interés cultural y productivo.
La Consejería de Medio Rural aporta apoyo técnico y financiero, incluyendo subvenciones para la inscripción y transporte. Esto reduce las barreras de acceso para pequeñas explotaciones familiares.
¿Cuál es el impacto económico real de la feria?
Más allá del evento, la feria genera efectos multiplicadores. Cada ganadería moviliza en promedio 3 personas (propietario, ayudante, familiar). Se estima un impacto directo de 120 empleos temporales. Además, el flujo de visitantes impulsa la hostelería, el alojamiento rural y la artesanía local.
Según datos preliminares del Principado, las ferias ganaderas en zonas rurales incrementan el gasto medio por turista en un 37% frente a otras actividades estacionales. En Grado, esto se traduce en una proyección de ingresos adicionales de más de 180.000 euros para el sector servicios.
Datos Clave
- 40 ganaderías inscritas, procedentes de 25 núcleos rurales asturianos
- 150 animales participantes: 120 de pasto, 30 de tiro
- 14 ejemplares en la categoría especial de yegua con rastra
- 26 categorías de evaluación y 6 premios a grandes campeones
- Juez calificador certificado por la Federación de Asociaciones de Ganado Equino de Cantabria
- Apoyo institucional bajo el marco de la Ley 10/2021 y el Plan Estratégico de la PAC
¿Por qué es relevante hoy esta feria?
En un contexto de envejecimiento del sector y escasez de relevo generacional, eventos como este son catalizadores de innovación social. Grado no solo exhibe animales: promueve un modelo de ganadería de proximidad, con trazabilidad total y enfoque agroecológico.
La feria también sirve como plataforma para la formación. Se han programado talleres sobre sanidad equina, gestión de pastos y certificación de razas autóctonas, dirigidos a jóvenes ganaderos y estudiantes de FP Agraria.
Este certamen refleja una tendencia creciente en Europa: la revalorización de las razas locales como activos estratégicos para la resiliencia climática y la soberanía alimentaria. En Asturias, los caballos de pasto gestionan más de 12.000 hectáreas de monte alto sin maquinaria ni combustibles fósiles.
El éxito de esta primera edición marcará el ritmo de futuras convocatorias. Ya se trabaja en la integración del certamen en la Red de Ferias Ganaderas del Norte de España, con miras a su reconocimiento como evento de interés turístico regional.
