La Estrategia Industrial del Principado de Asturias. Horizonte 2030 es un pacto tripartito entre el Gobierno regional, Fade y los sindicatos UGT y CCOO. Este documento reemplaza al anterior marco industrial con mayor precisión técnica, indicadores medibles y compromisos concretos. Su objetivo es consolidar la industria como eje del desarrollo económico regional. El PIB asturiano superó los 30.000 millones de euros, y el valor añadido industrial creció un 40 % entre 2019 y 2024. La estrategia no es una declaración de intenciones: es un plan operativo con 38 acciones, 33 indicadores de seguimiento y 155 páginas de diagnóstico y hoja de ruta.
¿Por qué la nueva estrategia industrial de Asturias es distinta a la anterior?
La versión 2030 es más técnicamente fundamentada, con diagnósticos sectoriales actualizados y metas cuantificables. A diferencia de la anterior, incorpora mecanismos de evaluación continua y responsabilidades compartidas por actor. El consenso fue clave: se construyó desde cero bajo la coordinación del viceconsejero de Industria, Juan Carlos Campo, y validada por todos los firmantes antes de su firma oficial en la Laboral de Gijón.
Enfoque en energía y transición justa
La estrategia prioriza la descarbonización industrial, vinculada a la producción de hidrógeno verde, la modernización de plantas siderúrgicas y la integración de energías renovables en procesos productivos. No se trata solo de reducir emisiones: se articula con la transición justa, garantizando formación y reubicación para trabajadores de sectores en transformación.
¿Cómo impacta la estrategia en el empleo y las pymes asturianas?
El documento apuesta por empleo de calidad, con salarios dignos, estabilidad laboral y desarrollo profesional. Se incluyen líneas de apoyo a la contratación joven y a la incorporación de mujeres en sectores técnicos. Para las pymes industriales, se diseñan instrumentos de financiación ágil, acompañamiento en digitalización y acceso a redes de innovación. El tamaño medio de las empresas sigue siendo un obstáculo: la estrategia impulsa alianzas estratégicas y agrupaciones sectoriales para ganar escala.
Acceso al suelo industrial como factor crítico
La disponibilidad de suelo industrial adecuado aparece como una barrera estructural. La estrategia identifica zonas prioritarias para su rehabilitación y reserva de parcelas para proyectos con impacto en cadena de valor y inversión extranjera directa. Se propone una actualización del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en municipios clave, alineada con los tiempos de inversión privada.
¿Qué marco legal y económico sustenta la estrategia?
La hoja de ruta se articula con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), los fondos NextGenerationEU, y la Ley de Transición Energética. Su implementación depende de la coordinación entre la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo y la Agencia de Desarrollo Económico del Principado (ADEPA). Desde el punto de vista económico, la estrategia busca elevar la productividad industrial y reducir la dependencia de sectores maduros, apostando por actividades de mayor valor añadido como la industria 4.0, la economía circular y los servicios industriales avanzados.
Datos Clave
- El valor añadido industrial pasó de 4.000 a 5.600 millones de euros entre 2019 y 2024.
- El PIB regional superó por primera vez los 30.000 millones de euros.
- La estrategia incluye 38 acciones concretas, 33 indicadores de seguimiento y un horizonte de evaluación anual.
- Se priorizan tres ejes transversales: energía limpia, talento especializado y digitalización industrial.
- El pacto involucra al Gobierno del Principado, Fade, UGT y CCOO, con compromisos de ejecución y rendición de cuentas.
¿Cuál es el rol del talento y la formación profesional en la estrategia?
La formación profesional dual y la actualización de perfiles técnicos son pilares centrales. La estrategia vincula directamente los talleres de la Laboral y los centros de Formación Profesional con las necesidades reales de las empresas. Se prevén programas de formación en ciberseguridad industrial, mantenimiento predictivo, gestión de energía y logística verde. El objetivo es cerrar la brecha entre oferta educativa y demanda productiva en menos de tres años.
