El BBVA ha dado un paso significativo en su estrategia de retribución a los accionistas al anunciar un programa extraordinario de recompra de acciones por un importe máximo de 3.960 millones de euros, marcando así el mayor programa de este tipo en la historia de la entidad. Esta decisión se produce en un contexto donde el banco busca fortalecer su propuesta de inversión, combinando crecimiento y rentabilidad, mientras se enfrenta a la reciente falta de éxito en su oferta de compra sobre el Banco Sabadell.
La recompra de acciones es una estrategia que ha ganado popularidad en el sector bancario en los últimos años. Al reducir el número de acciones en circulación, cada acción restante representa una mayor parte del valor total del banco, lo que tiende a elevar su precio en el mercado. Onur Genç, consejero delegado del BBVA, ha afirmado que la entidad seguirá siendo una opción atractiva para los inversores, destacando que se prevé que el banco genere 48.000 millones de euros en beneficios entre 2025 y 2028. De esta cantidad, se estima que alrededor de 36.000 millones se destinarán a la remuneración de los accionistas, de los cuales 13.000 millones se distribuirán a corto plazo.
### Estrategia de Remuneración y Distribución de Capital
La política de retribución del BBVA incluye no solo el pago de dividendos, sino también programas de recompra y amortización de acciones. En este sentido, el banco ha completado recientemente un programa de recompra de 993 millones de euros, que formaba parte de la retribución ordinaria de 2024. Además, el 7 de noviembre se pagó un dividendo extraordinario en efectivo de 1.842 millones de euros, lo que refuerza su compromiso con los accionistas.
El BBVA se encuentra en una posición financiera sólida, con un objetivo de capital autoimpuesto que oscila entre el 11,5% y el 12%, superando ampliamente los requisitos mínimos establecidos por los reguladores. A finales de junio, el banco reportó un capital del 13,42%, lo que representa un exceso de 5.613 millones de euros sobre su objetivo. Este colchón de capital ha sido fundamental para que el BBVA pueda llevar a cabo su programa de recompra sin comprometer su estabilidad financiera.
La directora financiera del BBVA, Luisa Gómez Bravo, ha indicado que los 3.960 millones del programa de recompra se deducirán del capital del banco al cierre del ejercicio. Esto significa que, si se hubiera aplicado al capital de septiembre, el ratio habría quedado en el 12,42%, lo que sigue siendo superior al objetivo establecido. El banco se compromete a devolver de manera disciplinada el exceso de capital generado, lo que podría incluir futuras retribuciones extraordinarias.
### Perspectivas Futuras y Proyecciones de Beneficios
Con el cierre del ejercicio a la vista, el BBVA tiene la intención de evaluar cuánto capital ha acumulado y cuánto necesita retener para financiar su crecimiento. Esto podría dar lugar a un anuncio de una segunda remuneración extraordinaria, que podría ser a través de otra recompra, un dividendo extraordinario o una combinación de ambos. Se espera que esta decisión se comunique a finales de enero o principios de febrero, coincidiendo con la presentación de los resultados de 2025.
Los analistas prevén que el BBVA alcance en 2025 su cuarto máximo histórico consecutivo de beneficios, estimando un total de 10.455 millones de euros. La política habitual del banco es distribuir entre el 40% y el 50% de los resultados anuales a los accionistas, y se espera que en esta ocasión se opte por el porcentaje más alto, alineándose con el mensaje de acelerar la retribución a los propietarios tras la opa fallida sobre el Sabadell.
Si se cumplen las proyecciones, la retribución total del año, incluyendo dividendos y posibles recompras ordinarias, podría rondar los 5.230 millones de euros, superando los 5.027 millones del año anterior. Esto incluye el dividendo récord de 1.844 millones de euros que se pagó en noviembre. El dividendo complementario que se espera pagar en abril podría superar los 0,5 euros por acción, lo que llevaría el total del año a cerca de 0,9 euros, en comparación con los 0,7 euros de 2024.
El BBVA se encuentra en una trayectoria de crecimiento y retribución que no solo beneficia a sus accionistas, sino que también refuerza su posición en el mercado. La combinación de un sólido rendimiento financiero y una estrategia de retribución agresiva posiciona al banco como un actor clave en el sector bancario europeo. Con un enfoque en la transparencia y la responsabilidad financiera, el BBVA continúa demostrando su compromiso con sus accionistas y su capacidad para generar valor a largo plazo.
