El 2 de abril de 2026, Donald Trump firmó una proclamación que eleva al 50% los aranceles al acero importado a Estados Unidos. La medida entró en vigor inmediatamente y redefine el cálculo tributario bajo la Sección 232. Ya no se gravan solo los contenidos metálicos: ahora se aplica sobre el valor aduanero completo, incluso en productos transformados. Asturias, con su tejido siderúrgico y fabricantes como Windar, enfrenta mayores costos y riesgos de pérdida de cuota de mercado.
¿Qué cambia con los nuevos aranceles al acero de EE UU?
La reforma elimina el sistema anterior basado en el porcentaje de acero, aluminio o cobre en el producto. Ahora, si un bien está fabricado íntegramente o casi íntegramente con esos metales —como bobinas, perfiles o láminas—, soporta un arancel del 50% sobre su valor total. No sobre su costo de materia prima, sino sobre su precio final de exportación.
Esto afecta directamente a empresas españolas que exportan componentes para eólica marina, infraestructura ferroviaria o maquinaria industrial. Productos que antes pagaban tasas parciales ahora enfrentan cargas fiscales totales.
¿Por qué se aplica el 50% sobre el valor aduanero completo?
La administración estadounidense justifica el cambio bajo el argumento de seguridad nacional, pero también como mecanismo para evitar la subvaloración aduanera. Al gravar el full customs value, se cierra una brecha que permitía a exportadores declarar precios bajos en bienes complejos para reducir la base imponible.
Además, la medida simplifica la fiscalización. Las autoridades estadounidenses ya no deben auditar composiciones químicas ni porcentajes de aleación. Basta con clasificar el producto según su uso y contenido metálico declarado.
¿Qué exenciones y tasas reducidas existen?
La nueva norma incluye tres umbrales claros:
- Exención total: productos con ≤15% de acero, aluminio o cobre.
- Tasa reducida del 10%: bienes fabricados 100% con metal de origen estadounidense.
- Tasa del 25%: artículos derivados sustancialmente —pero no mayoritariamente— fabricados con esos metales, como estructuras metálicas para parques eólicos o piezas de maquinaria.
El Reino Unido accede a tasas preferenciales por negociaciones bilaterales en curso. La UE, Japón y Corea del Sur permanecen bajo revisión, sin acuerdos definitivos.
¿Cómo impacta esto en las empresas asturianas y españolas?
Asturias exporta acero y componentes metálicos de alta gama a EE UU. Empresas como Windar, fabricante de torres para eólica marina, ya enfrentan márgenes ajustados. Con el nuevo arancel, sus estructuras —aunque contengan solo un 60–70% de acero— se clasifican como “casi enteramente metálicas” y pagan el 50% sobre el valor total.
Esto reduce su competitividad frente a proveedores de países con acuerdos comerciales o con capacidad de relocalización. También presiona a los proveedores de subcontratación en la cadena: fabricantes de soldadura, recubrimientos y logística especializada.
Datos Clave
- El arancel del 50% se aplica desde el 3 de abril de 2026.
- Se calcula sobre el valor aduanero completo, no sobre el contenido metálico.
- Los productos con ≤15% de acero/aluminio/cobre están exentos.
- La UE no tiene exención automática: su situación sigue en revisión por USTR.
- Asturias representa el 12% de las exportaciones españolas de productos siderúrgicos transformados.
Contexto económico y marco legal
Esta medida se enmarca en una escalada proteccionista que afecta al 18% de las exportaciones industriales españolas a EE UU. Según datos de ICEX, el sector metalúrgico español facturó 1.400 millones de euros en ese mercado en 2025. El nuevo gravamen podría erosionar hasta un 22% de ese volumen en 2026.
Desde el punto de vista legal, la Sección 232 permite al presidente imponer restricciones por razones de seguridad nacional, sin necesidad de aprobación del Congreso. Sin embargo, la OMC ha cuestionado su uso repetido para bienes no estratégicos. La UE ya prepara una denuncia formal ante la OMC, argumentando discriminación y falta de proporcionalidad.
En paralelo, el Gobierno español impulsa un plan de diversificación de mercados, con énfasis en Canadá, México y países de la ASEAN. También se activan líneas de ayudas para certificación de origen y adaptación de documentación aduanera.
La reforma no es solo técnica: es un cambio de paradigma en el comercio exterior. Las empresas ya no compiten solo por calidad o precio. Ahora deben gestionar clasificaciones arancelarias, certificados de contenido metálico y auditorías de cadena de valor como requisitos previos a la exportación.
