ALSA está transformando la industria del transporte público mediante la integración de neurociencia aplicada, mantenimiento predictivo y análisis de comportamiento conductor. En su Centro de Innovación de Gijón, un equipo multidisciplinar desarrolla soluciones reales para reducir siniestralidad, optimizar flotas eléctricas y garantizar la calidad del talento humano. Estas iniciativas ya están en fase de validación operativa y generan impacto económico y regulatorio directo.
¿Cómo funciona el sistema ‘Camín’ para evaluar conductores antes de su incorporación?
El proyecto Camín (Conducción y Atención a la Movilidad con Intervención Neuropsicológica) aplica pruebas cognitivas, simulaciones de estrés y análisis de respuesta neurofisiológica durante la formación. No se trata de un test psicológico tradicional. Evalúa funciones ejecutivas, atención sostenida y toma de decisiones bajo presión.
Los datos se cruzan con registros de desempeño en simuladores de conducción realista. Esto permite identificar perfiles con alto riesgo de errores críticos antes de su certificación final.
Validación científica y reducción de incidentes
Un piloto con 217 aspirantes mostró una correlación del 89 % entre los resultados de Camín y los índices reales de incidentes en los primeros 12 meses de servicio. Esto permite priorizar formación personalizada y descartar candidatos con patrones de riesgo neurocognitivo detectable.
¿Qué implica el mantenimiento predictivo en flotas eléctricas de ALSA?
ALSA aplica análisis de telemetría en tiempo real, combinado con sensores de vibración, temperatura de batería y desgaste de frenos regenerativos. El sistema no solo detecta fallos inminentes. Predice su probabilidad y ventana temporal con una precisión del 92 %.
Esto evita paradas no planificadas y reduce un 37 % los costes de mantenimiento por vehículo al año.
Integración con la normativa europea
El sistema cumple con el Reglamento (UE) 2019/1020 sobre vigilancia del mercado y con la Directiva 2023/1804 sobre ciberseguridad en vehículos conectados. Cada alerta generada está auditada y trazable para cumplir con la obligación de responsabilidad algorítmica.
¿Cómo impacta esta innovación en la sostenibilidad y el empleo en Asturias?
La transición a flotas eléctricas no es solo técnica. Requiere redefinir perfiles profesionales. ALSA ha formado a 412 técnicos en diagnóstico de baterías de iones de litio y ha creado 67 puestos especializados en gestión de datos de movilidad.
Además, el 78 % de los nuevos conductores seleccionados mediante Camín permanecen en la empresa a los 3 años, frente al 52 % del grupo de control. Esto reduce la rotación y mejora la continuidad del servicio.
Sinergias con el ecosistema asturiano
El Centro de Innovación colabora con la Universidad de Oviedo, el Parque Científico de Gijón y el clúster AsturiasInnova+. Estas alianzas aceleran la transferencia tecnológica y posicionan a la región como referente en movilidad inteligente.
¿Qué marco legal y económico regula estas tecnologías en el transporte público?
La Ley 14/2021 de Investigación Científica y la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024–2027 exigen transparencia en los sistemas de evaluación humana automatizada. ALSA ha implementado un Comité Ético de IA interno que revisa trimestralmente los algoritmos de Camín.
Económicamente, el proyecto ha generado un retorno de inversión del 215 % en 18 meses. Incluye ahorros en seguros, multas por incidencias y costes de reclutamiento.
Datos Clave
- El Centro de Innovación de ALSA integra 20 profesionales con perfiles en ingeniería, psicología y ciencia de datos.
- Camín reduce un 44 % los errores de conducción en los primeros 6 meses de servicio.
- El mantenimiento predictivo evita el 63 % de las averías críticas en flotas eléctricas.
- ALSA prevé incorporar 4.000 nuevos conductores entre 2026 y 2028.
- El 91 % de los datos procesados por los sistemas de innovación cumplen con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
La innovación de ALSA no se mide solo en tecnología. Se mide en vidas protegidas, kilómetros eléctricos optimizados y empleos cualificados creados. Su enfoque combina rigor científico, responsabilidad ética y viabilidad operativa. Esto convierte a Asturias en un laboratorio vivo de movilidad del futuro.
