La música clásica y la ópera han encontrado en Plácido Domingo a uno de sus más grandes embajadores. A sus 84 años, el legendario tenor ha hecho una transición notable hacia el barítono, y su reciente actuación en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo ha sido un testimonio de su inquebrantable talento y carisma. Este evento no solo marcó su regreso a una ciudad que ha sido parte integral de su carrera, sino que también ofreció una oportunidad para que los aficionados a la música celebraran su evolución artística.
### Un Homenaje a la Trayectoria de un Maestro
La Gala Lírica que tuvo lugar en Oviedo fue un evento muy esperado, con entradas agotadas semanas antes de la actuación. La ciudad, conocida por su rica tradición operística, se preparó para recibir a Domingo, quien ha dejado una huella imborrable en el mundo de la música. En su primera parte del programa, el barítono interpretó arias de óperas clásicas, mostrando su habilidad para adaptarse a su nueva tesitura vocal. Entre las piezas destacadas se encontraban el recitativo y aria ‘Nemico de la patria’ de ‘Andrea Chenier’, así como el dúo ‘Au fond du temple saint’ de ‘Los buscadores de perlas’ de Bizet.
El público, que ya lo había recibido con entusiasmo, no escatimó en aplausos y vítores, mostrando su admiración por un artista que ha sabido reinventarse a lo largo de los años. La voz de Domingo, aunque diferente, sigue siendo poderosa y emotiva, capaz de transmitir la profundidad de las emociones que cada pieza requiere. Su interpretación del conde de Luna en ‘Il Trovatore’ fue particularmente conmovedora, destacando su capacidad para conectar con la audiencia a través de la música.
### La Zarzuela: Un Regreso a sus Raíces
La segunda parte del concierto fue un viaje a sus raíces musicales, donde la zarzuela ocupó un lugar central. Este género, que Domingo ha abrazado desde su infancia, le permitió explorar un repertorio más cercano a su corazón. A pesar de algunas vacilaciones en la romanza de Leandro de ‘Los gavilanes’, su interpretación fue un recordatorio de su profundo entendimiento y amor por la música española. La conexión emocional que establece con el público es innegable, y su habilidad para contar historias a través de la música sigue siendo una de sus características más admiradas.
En esta parte del programa, Domingo no estuvo solo. La soprano Sabina Puértolas y el tenor Ismael Jordi se unieron a él, aportando sus propias voces y talentos al escenario. Puértolas, conocida por su brillante coloratura y afinación, dejó una impresión duradera con su interpretación de ‘Me llaman la primorosa’. Por su parte, Jordi, un tenor lírico de renombre, cautivó a la audiencia con su delicada fraseo en ‘Pourquoi me réveiller’ de ‘Werther’. Juntos, crearon un ambiente de camaradería y respeto mutuo, elevando aún más la experiencia musical.
La orquesta Oviedo Filarmonía, bajo la dirección de Óliver Díaz, también jugó un papel crucial en el éxito de la gala. Su capacidad para adaptarse a las necesidades de los solistas y crear una atmósfera mágica fue evidente a lo largo de la noche. La combinación de la orquesta con las voces de Domingo, Puértolas y Jordi resultó en un espectáculo sonoro que resonó en el corazón de todos los presentes.
Al final de la actuación, el público no se contuvo y exigió bises, lo que llevó a un cierre espectacular con varias piezas que incluyeron ‘No puede ser’ de ‘La tabernera del puerto’ y ‘Adiós, Granada’ de ‘Los emigrantes’. La energía en el auditorio era palpable, y la ovación final fue un testimonio del impacto que Domingo sigue teniendo en la música y en su audiencia.
Plácido Domingo, a pesar de los cambios en su voz y su carrera, sigue siendo un ícono de la música clásica. Su regreso a Oviedo no solo fue un homenaje a su trayectoria, sino también una celebración de su capacidad para adaptarse y evolucionar. La ciudad, que ha sido testigo de su crecimiento artístico a lo largo de los años, se mostró agradecida por su presencia y por la oportunidad de disfrutar de su arte una vez más. Domingo, por su parte, expresó su deseo de regresar pronto, dejando a todos con la expectativa de futuras actuaciones que continúen celebrando su legado musical.
