Gabriel Masfurroll, un nombre que resonará en la historia del deporte y la sanidad en España, falleció a los 72 años, dejando un legado imborrable en múltiples ámbitos. Su trayectoria abarca desde ser un destacado nadador de élite hasta convertirse en un influyente empresario en el sector sanitario. Este artículo explora su vida, sus logros y su impacto en la sociedad.
### Un Trayecto Deportivo y Empresarial
Nacido en 1953, Gabriel Masfurroll comenzó su carrera como nadador en el Club Natació Barcelona, donde destacó por su dedicación y talento. Su pasión por el deporte lo llevó a formar parte de la selección española, donde representó a su país en competiciones internacionales. Sin embargo, su legado no se limita al agua; su carrera se expandió al ámbito empresarial, donde dejó una huella significativa.
Masfurroll fue vicepresidente del FC Barcelona entre 2000 y 2003, durante la presidencia de Joan Gaspart. En este rol, no solo fue un portavoz del club, sino que también desempeñó un papel crucial en la Fundación del Barça, donde trabajó durante cinco años para promover el deporte y la educación entre los jóvenes. Su compromiso con el deporte se reflejó en su liderazgo en la Fundación Laureus España, que presidió de 2012 a 2020, apoyando iniciativas que fomentan el deporte como herramienta de cambio social.
Su carrera en el ámbito sanitario comenzó en el Hospital de Sant Pau, donde trabajó como economista. A lo largo de los años, ocupó puestos directivos en varias instituciones de salud, incluyendo la Fundació Puigvert y la Clínica Quirón. En 1997, fundó USP Hospitales, una red que se expandió a varios países, incluyendo Portugal, Marruecos y Angola. Su visión empresarial lo llevó a crear el Grupo Clínicas Mi, que ha crecido significativamente desde su fundación en 2015, adquiriendo varias clínicas y centros de salud.
### Un Compromiso Social y Literario
Más allá de su carrera en el deporte y la sanidad, Gabriel Masfurroll fue un ferviente defensor de causas sociales. En 1989, se unió al Círculo de Economía, donde participó activamente en la promoción del desarrollo económico y social en Cataluña. Su compromiso con la educación se evidenció en su papel como presidente del Consejo Social de la Universidad Autónoma de Barcelona durante nueve años, donde trabajó para mejorar la calidad educativa y fomentar la investigación.
Masfurroll también fue un defensor de los derechos de las personas con discapacidad. Co-fundó la Fundació Catalana Síndrome de Down y creó Mi Fundación Álex en memoria de su hijo, quien nació con síndrome de Down y falleció a los tres años. Su dedicación a estas causas le valió la Creu de Sant Jordi, un reconocimiento otorgado por la Generalitat de Cataluña en 2008, que destaca su contribución a la sociedad.
En el ámbito literario, Masfurroll dejó una marca indeleble. Publicó seis libros y colaboró en más de 60, además de escribir más de 1,000 artículos en diversos medios de comunicación. Su capacidad para comunicar y compartir sus experiencias lo convirtió en una voz respetada en el periodismo y la literatura, abordando temas que iban desde el deporte hasta la economía y la salud.
La vida de Gabriel Masfurroll es un testimonio de cómo la pasión y el compromiso pueden transformar no solo la vida de una persona, sino también la de muchos otros. Su legado perdurará en las instituciones que ayudó a construir y en las vidas que tocó a lo largo de su trayectoria. Su muerte es una gran pérdida para el mundo del deporte, la sanidad y la sociedad en general, pero su influencia y enseñanzas seguirán inspirando a futuras generaciones.
