La corrosión atmosférica es uno de los mayores desafíos que enfrentan las infraestructuras metálicas en todo el mundo. Desde puentes y refinerías hasta aerogeneradores, la degradación de estos materiales no solo representa un riesgo para la seguridad, sino que también tiene un impacto económico significativo. En este contexto, el proyecto MACIC (Monitorización Avanzada de Corrosión para Infraestructuras Críticas) surge como una solución innovadora que promete transformar la manera en que se gestionan y mantienen estas estructuras. Este ambicioso proyecto, que se lleva a cabo en Gijón, involucra a tres entidades clave: el centro tecnológico Idonial, la empresa de ingeniería CHATU TECH y el centro tecnológico cántabro CTC. Juntos, tienen como objetivo desarrollar un sensor híbrido de nueva generación que permitirá monitorizar la corrosión en tiempo real, anticipándose a su avance y mejorando así la vida útil de las infraestructuras metálicas.
### Un Sensor Híbrido para el Futuro
El sensor que se está desarrollando en el marco del proyecto MACIC combina tecnologías de monitorización física y electroquímica con modelos avanzados de inteligencia artificial. Esta combinación permitirá crear un dispositivo compacto, robusto y altamente sensible, capaz de detectar y evaluar la corrosión atmosférica de manera precisa. La primera fase del proyecto se centra en el diseño conceptual y detallado del sistema sensorial, que será llevado a cabo por un equipo de expertos en mecatrónica e industria digital. Este equipo, liderado por Pedro Sáez, director del departamento de Mecatrónica de Idonial, trabajará en la creación de la electrónica asociada, los elementos mecánicos y el software embebido necesario para garantizar un funcionamiento fiable y estable del sensor.
Una vez que se hayan fabricado los primeros prototipos, estos serán sometidos a pruebas en laboratorio bajo condiciones controladas. Se realizarán ensayos de corrosión atmosférica y electroquímica en cámaras de simulación que reproducen condiciones ambientales reales. Estas pruebas son fundamentales para caracterizar el rendimiento del prototipo, ajustar sus parámetros de medida y confirmar su precisión frente a métodos de referencia tradicionales. Los resultados obtenidos en esta fase servirán de base para la validación en campo del sensor, así como para su integración con modelos predictivos que se desarrollarán posteriormente.
### Impacto Económico y Ecológico
El problema de la corrosión no es solo un desafío técnico; también tiene un impacto económico considerable. En la Unión Europea, se estima que la corrosión representa un coste anual de aproximadamente 300.000 millones de euros, lo que equivale al 3,4% del PIB. Si aplicamos este porcentaje a España, se traduce en unos 44.000 millones de euros en 2023. La implementación de modelos de gestión efectivos como el que propone el proyecto MACIC podría reducir estos costes entre un 25 y un 30%. Además, favorecería el desarrollo de la economía circular, mejorando la seguridad y fiabilidad de las infraestructuras críticas, reduciendo reparaciones innecesarias y optimizando el reciclaje de materiales metálicos.
El sensor multimodal que se está desarrollando no solo proporcionará una evaluación precisa del estado del material, sino que su diseño modular permitirá adaptarlo a las necesidades específicas de cada entorno. Esto es crucial, ya que las condiciones ambientales pueden variar significativamente de un lugar a otro, afectando la velocidad y el tipo de corrosión que experimentan las estructuras. La capacidad de obtener datos en tiempo real permitirá la detección temprana de fallos estructurales, lo que a su vez optimizará las estrategias de mantenimiento y reducirá el riesgo de accidentes.
Además, el uso de modelos predictivos basados en inteligencia artificial permitirá analizar los datos recogidos para anticipar el progreso de la corrosión con alta precisión. Esto facilitará la toma de decisiones proactivas, mejorando significativamente la eficiencia y seguridad de las infraestructuras monitorizadas. En un mundo donde la sostenibilidad y la eficiencia son cada vez más importantes, la capacidad de anticiparse a los problemas antes de que ocurran es un avance significativo en la gestión de infraestructuras críticas.
El desarrollo de este sensor híbrido representa un paso importante hacia la modernización de las técnicas de mantenimiento preventivo en el sector industrial. A medida que el proyecto avanza, se espera que no solo se logren mejoras en la gestión de la corrosión, sino que también se establezcan nuevos estándares en la industria para la monitorización de infraestructuras metálicas. La posibilidad de registrar una propiedad industrial o incluso una patente para este sensor híbrido subraya la innovación que se está llevando a cabo en este campo.
La colaboración entre diferentes entidades en el proyecto MACIC es un ejemplo de cómo la innovación puede surgir de la sinergia entre la investigación tecnológica y la industria. A medida que el proyecto se desarrolla, se espera que se generen nuevos conocimientos y tecnologías que no solo beneficiarán a las infraestructuras en España, sino que también podrán ser aplicados a nivel internacional, contribuyendo a la mejora de la seguridad y sostenibilidad de las infraestructuras metálicas en todo el mundo.
