La despoblación de los pueblos rurales en Catalunya se ha convertido en un tema crítico que requiere atención inmediata. Con un total de 608 municipios que tienen menos de 2,000 habitantes, y 381 de ellos con menos de 500 vecinos, el Govern ha decidido tomar medidas para revitalizar estas áreas. En una cumbre celebrada en el emblemático monasterio de Món Sant Benet, el president de la Generalitat, Salvador Illa, anunció una serie de iniciativas destinadas a fomentar la vida en los pueblos rurales, incluyendo ayudas para la rehabilitación de viviendas abandonadas y beneficios fiscales para nuevos residentes.
### Estrategias de Rehabilitación y Beneficios Fiscales
El Govern ha comprometido un total de 20 millones de euros en un plazo de cuatro años para rehabilitar hasta 400 casas vacías y equipamientos en desuso. Esta iniciativa busca crear una bolsa de vivienda rural asequible, que será aprobada por el Consell Executiu en su próxima reunión. Tanto los ayuntamientos como los particulares podrán optar a estas ayudas, que tienen como objetivo hacer habitables las casas y destinarlas a residencias habituales o alquileres a precios asequibles y protegidos durante al menos diez años.
«Reivindico el derecho a vivir en tu pueblo. El derecho a la vivienda es el principal reto que tenemos como país, no solo en el mundo urbano, también en el rural», afirmó Illa durante su intervención. Además de las subvenciones, se implementarán beneficios fiscales que se aplicarán a partir de 2026, incluyendo deducciones en el IRPF de hasta el 20% para quienes se trasladen, compren, rehabiliten o alquilen vivienda habitual en municipios pequeños. Esta medida representa un impulso fiscal que se estima costará cerca de 14 millones de euros anuales y tendrá un impacto significativo en la declaración de la renta de 2027.
Las deducciones fiscales se suman a otras medidas ya en vigor, como la reducción del tipo impositivo del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que se establece en un 4% para los municipios rurales y un 3% para aquellos con menos de 500 habitantes. También se contempla una bonificación del 75% en actos notariales y expedientes de dominio, facilitando así la regularización de fincas rurales. Sin embargo, para que estas nuevas medidas fiscales se implementen, el Govern debe aprobar nuevos presupuestos para 2026, lo que dependerá de la negociación con los partidos políticos.
### Movilización de Recursos y Simplificación de Trámites
Uno de los puntos destacados en la cumbre fue la necesidad de aumentar los recursos destinados a los municipios rurales y reducir la burocracia que enfrentan. Illa anunció un incremento de nueve millones de euros en el Fons de Cooperació Local, que se aplicará por primera vez el próximo año. Este fondo específico para el mundo rural aumentará la capacidad financiera de los municipios de menos de 500 habitantes en un 25%, de un 15% para aquellos con entre 501 y 1,000 vecinos, y un 10% para el resto.
El Govern se enorgullece de la movilización de recursos sin precedentes para el mundo local y reafirma su compromiso de trabajar de manera cercana con los municipios. Para facilitar la gestión de recursos, se creará una división específica del Incasòl, que ayudará a los ayuntamientos a tramitar y gestionar planes urbanísticos, así como a colaborar en la rehabilitación de inmuebles. Además, se está trabajando para que Infraestructures.cat actúe como un «medio propio» de los ayuntamientos, ayudándolos con las licitaciones y la ejecución de los recursos disponibles.
«Vivir en un pueblo debe ser una oportunidad y no un obstáculo. Queremos atender y empoderar a los alcaldes, darles las herramientas necesarias para que puedan gestionar sus municipios de manera efectiva», concluyó Illa, enfatizando la importancia de los servidores públicos en el funcionamiento de las instituciones. El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, también subrayó que el objetivo del Govern es cohesionar Catalunya, asegurando que nadie tenga que abandonar su municipio para desarrollar su proyecto vital.
Estas iniciativas representan un paso significativo hacia la revitalización de los pueblos rurales en Catalunya, abordando no solo la cuestión de la vivienda, sino también la necesidad de recursos y apoyo para los municipios que enfrentan desafíos de despoblación. La implementación efectiva de estas medidas dependerá de la colaboración entre el Govern y los diferentes actores involucrados en el desarrollo rural, así como de la voluntad política para asegurar un futuro sostenible para estas comunidades.
