El Bosque de Fontainebleau, ubicado a tan solo 60 kilómetros al sur de París, es considerado el lugar de nacimiento y el gran referente mundial de la escalada en bloque, también conocida como ‘boulder’. Este vasto espacio natural, que abarca aproximadamente 12,000 hectáreas, alberga alrededor de 20,000 problemas de escalada, lo que lo convierte en un verdadero paraíso para los escaladores de todo el mundo. En el marco de la 46 Semana Internacional de la Montaña de Gijón, se presentó el documental ‘Fonten’, dirigido por Víctor Benito, que narra la experiencia de un grupo de amigos de Gijón que viajó a este icónico bosque en 2021.
La escalada en bloque se diferencia de otras modalidades por su enfoque en la resolución de secuencias breves y técnicas, sin el uso de cuerdas ni arneses, lo que la hace más accesible pero también más arriesgada. Los escaladores confían en colchonetas, conocidas como ‘crash pads’, y en la atención de otros escaladores para garantizar su seguridad. Esta disciplina ha evolucionado a lo largo de los años, y Fontainebleau ha sido testigo de su crecimiento, convirtiéndose en un laboratorio al aire libre donde los escaladores pueden probar sus habilidades en un entorno natural impresionante.
### La Historia de la Escalada en Fontainebleau
La historia de la escalada en Fontainebleau se remonta a finales del siglo XIX, cuando alpinistas parisinos comenzaron a utilizar los bloques de arenisca del bosque como terreno de entrenamiento. En épocas en las que las grandes ascensiones en los Alpes eran imposibles debido a las condiciones climáticas, estos escaladores encontraron en Fontainebleau un refugio ideal. Desde entonces, el bosque ha atraído a generaciones de escaladores, quienes han contribuido a su reputación como el lugar más emblemático para la escalada en bloque.
El documental ‘Fonten’ captura la esencia de esta experiencia, mostrando no solo la belleza del bosque, sino también la camaradería y el espíritu de aventura que caracteriza a la comunidad de escaladores. Víctor Benito, el director, comparte su motivación para crear este proyecto: «Descubrí esta especialidad en un centro de escalada indoor en Gijón llamado One Move. Allí conocí a un grupo de personas que llevan toda la vida escalando y decidí documentar nuestro viaje a Fontainebleau». La película, de aproximadamente 40 minutos, destaca la estética visual de la escalada en bloque y la conexión entre los escaladores y la naturaleza.
### La Cultura de la Escalada en Bloque
La escalada en bloque no solo se trata de escalar rocas; también implica una profunda conexión con el entorno natural. Los escaladores que visitan Fontainebleau deben adoptar una cultura de respeto hacia el bosque y sus habitantes. En el documental, se menciona que hay personas que viven dentro del bosque y que han dedicado sus vidas a la escalada. Estos individuos no solo son expertos en el deporte, sino que también actúan como guías y mentores para los nuevos escaladores, compartiendo su conocimiento y amor por el lugar.
La práctica de la escalada en bloque exige habilidades técnicas y una mentalidad enfocada en la resolución de problemas. Los escaladores deben ser capaces de analizar cada bloque y encontrar la mejor manera de abordarlo, lo que a menudo implica una combinación de fuerza, técnica y creatividad. «Exigimos una cultura respetuosa con el bosque hasta el punto que hay gente que vive dentro de él. Son personas que han dedicado su vida a la escalada y es lo único que hacen», explica Benito.
El Bosque de Fontainebleau es un lugar donde la naturaleza y el deporte se entrelazan, creando un ambiente único que atrae a escaladores de todos los niveles. Desde aquellos que están comenzando hasta los más experimentados, todos pueden encontrar desafíos adecuados a sus habilidades. La diversidad de bloques y problemas de escalada permite que cada visita sea una nueva aventura, lo que mantiene viva la pasión por este deporte.
La escalada en bloque también ha ganado popularidad en los últimos años, impulsada por la inclusión de este deporte en los Juegos Olímpicos. Esto ha llevado a un aumento en el interés por la escalada en general, y Fontainebleau se ha beneficiado de esta atención renovada. Los escaladores de todo el mundo ahora ven el bosque no solo como un lugar para escalar, sino como un destino turístico que ofrece una experiencia única y enriquecedora.
En resumen, el Bosque de Fontainebleau no es solo un lugar para escalar; es un símbolo de la comunidad de escaladores y de la conexión entre el ser humano y la naturaleza. A través del documental ‘Fonten’, se puede apreciar la belleza y la complejidad de la escalada en bloque, así como la importancia de preservar estos espacios naturales para las futuras generaciones de escaladores. La Semana Internacional de la Montaña de Gijón ha logrado resaltar la relevancia de Fontainebleau en el mundo de la escalada, y su legado continúa inspirando a nuevos aventureros a explorar y disfrutar de este deporte en su forma más pura.
