El Siroko Gijón Baloncesto ha dado un giro significativo en su dirección técnica tras la dimisión de Carlos Fernández. Emilio Mauro Cuevas, quien hasta ahora se desempeñaba como director deportivo del club, ha asumido el cargo de entrenador con la intención de imprimir un estilo más dinámico y temperamental al equipo. Este cambio se produce en un momento crucial de la temporada, donde el equipo busca consolidarse en la Liga Femenina 2.
### Un Cambio Necesario en el Banquillo
La decisión de Cuevas de asumir el mando del equipo no fue tomada a la ligera, pero sí fue considerada la más adecuada dadas las circunstancias. En su primera jornada como entrenador, logró una victoria significativa contra el Ibaizabal, un rival directo en la clasificación. Este triunfo no solo le da confianza a él, sino que también infunde un nuevo aire al equipo, que busca mejorar su rendimiento en la liga.
«Era la decisión más fácil y la que menos nos trastocaba», comentó Cuevas en una entrevista reciente. La búsqueda de un nuevo entrenador en medio de la temporada es complicada, especialmente con la premisa de que debía ser un técnico asturiano. Cuevas se siente motivado por el reto de dirigir a un equipo que, aunque joven y en formación, tiene el potencial para competir en la liga.
### La Motivación de Entrenar a un Equipo Femenino
Para Cuevas, volver a entrenar a un equipo senior femenino representa una oportunidad emocionante. Después de varios años en el ámbito de la formación, este nuevo rol le permite aplicar su experiencia en un contexto diferente. «Entrenar un Senior Femenino tras años en la base supone aire fresco», afirmó. La dedicación que requiere este trabajo es considerable, pero Cuevas está dispuesto a asumir el reto, sabiendo que su tiempo en el banquillo será temporal, al menos hasta el final de la temporada.
Uno de los aspectos más destacados de su plantilla es Merissah Russell, considerada la mejor jugadora de la liga en este momento. Cuevas reconoce que la incorporación de Russell ha sido clave no solo en el aspecto deportivo, sino también en la visibilidad mediática del equipo. «Acertar con Merissah y que sea realidad la calidad que le presuponíamos nos da muchísimo en el aspecto deportivo», comentó Cuevas, enfatizando la importancia de tener jugadoras de alto nivel en el equipo.
Además de Russell, el equipo ha sumado a la húngara Anna Dénes, quien desempeña el papel de ‘4’. Cuevas destaca que Dénes aporta consistencia defensiva y es una amenaza tanto en el poste bajo como en el tiro exterior. La alegría y energía que transmite también son aspectos que Cuevas valora en su nuevo equipo.
### Desafíos y Expectativas para el Futuro
Uno de los principales desafíos que enfrenta Cuevas es la falta de cohesión en un equipo que, por ser de nueva creación, aún está en proceso de conocerse. La dificultad para encajar las piezas del proyecto ha sido evidente, especialmente en una liga tan exigente como la Liga Femenina 2. Sin embargo, Cuevas se muestra optimista y confía en que, con el tiempo, el equipo podrá encontrar su ritmo y mejorar su rendimiento.
«Desde la dirección deportiva sabemos que hay mimbres para hacer las cosas bien y calidad y capacidad para ganar partidos», aseguró. Aunque el objetivo principal es asegurar la permanencia en la liga, Cuevas no se pone límites y aspira a que el equipo logre una posición más cómoda en la clasificación una vez que se haya asegurado la continuidad en la categoría.
La plantilla, aunque corta, ha demostrado tener potencial. Cuevas también ha destacado el esfuerzo de Lucia Mera, una jugadora vinculada al Grupo Cultura Covadonga, quien ha estado contribuyendo al equipo sin ser profesional. Este tipo de compromiso es lo que Cuevas espera fomentar en todo el equipo, buscando que cada jugadora dé lo mejor de sí misma en cada partido.
Emilio Mauro Cuevas se enfrenta a un reto emocionante y desafiante en su nuevo rol como entrenador del Siroko Gijón Baloncesto. Con un enfoque en la motivación y el trabajo en equipo, espera llevar al club a nuevas alturas en la Liga Femenina 2. Su carácter temperamental y su experiencia en el baloncesto femenino podrían ser la clave para que el equipo logre sus objetivos y se establezca como un competidor serio en la liga.
