La historia del cine en Asturias ha sido enriquecida por la reciente donación de una impresionante colección de programas de mano, que supera los cinco mil ejemplares, al Muséu del Pueblu d’Asturies. Esta colección, que abarca desde 1939 hasta 1973, es un legado de Maximino Marino Noriega, un apasionado del cine y la literatura que dedicó su vida a preservar la memoria cinematográfica de su región. La donación fue realizada por sus sobrinos, Arturo y Piedad Artime Rey, quienes han querido que este patrimonio cultural perdure en el tiempo. La colección no solo incluye programas de mano, sino también críticas cinematográficas firmadas por Noriega y un estudio exhaustivo sobre el cine de la época, así como tarjetas de calificación moral de películas de la Oficina Nacional Calificadora de Espectáculos.
### La Importancia de los Programas de Mano en la Historia del Cine
Los programas de mano han sido una herramienta fundamental en la promoción de películas desde los inicios del cine. Estos documentos, que solían ser distribuidos a pie de calle, contenían información sobre los estrenos y las características de las películas, así como imágenes de los actores y actrices más destacados de la época. En el caso de Asturias, estos programas eran elaborados por las productoras y luego completados por las imprentas locales con los detalles de las salas donde se proyectaban las películas. Maximino Marino Noriega, quien trabajó en la distribuidora de Silverio Cañada, tuvo acceso a estas imprentas y, gracias a su dedicación, logró reunir una colección que es considerada una de las más completas de la región.
La colección de Noriega es un testimonio de la evolución del cine en Asturias y de cómo este medio ha influido en la cultura local. Los programas de mano no solo son piezas de arte gráfico, sino que también reflejan el contexto social y político de su tiempo. Por ejemplo, muchos de estos documentos muestran cómo la censura franquista afectó la representación de ciertos artistas y películas, eliminando nombres de aquellos que se manifestaron en favor de la República. Esta colección permite a los investigadores y amantes del cine explorar no solo la estética de las películas, sino también las narrativas que se construyeron en torno a ellas.
### Un Tesoro Cultural en el Muséu del Pueblu d’Asturies
El Muséu del Pueblu d’Asturies se ha convertido en el nuevo hogar de esta valiosa colección. Con el apoyo de expertos como Francisco Jurado, un reconocido coleccionista de material cinematográfico, el museo está trabajando en la catalogación y conservación de estos programas. La idea es organizar una exposición en noviembre, coincidiendo con el Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX), donde se podrá apreciar la riqueza de esta colección.
La colección no solo incluye programas de mano, sino también una serie de libros escritos por Noriega que documentan la historia del cine en Gijón desde 1939 hasta 1975. Estos libros ofrecen un relato detallado de los estrenos, las salas de cine y las producciones que marcaron la época. Por ejemplo, se menciona que el 1 de abril de 1939 se estrenó en Los Campos ‘La hermana María’, una película que estuvo solo un día en cartel. Este tipo de información es invaluable para entender cómo el cine se integró en la vida cotidiana de los asturianos.
Además, la colección incluye tarjetas de calificación moral de películas, que eran distribuidas en las iglesias para ayudar a los feligreses a decidir qué películas eran apropiadas para ver. Estas tarjetas ofrecen una perspectiva única sobre cómo la moralidad y la religión influían en la percepción del cine durante la dictadura franquista. Por ejemplo, películas como ‘Tal como éramos’ y ‘Mogambo’ fueron objeto de críticas que reflejan la censura y las limitaciones impuestas a la industria cinematográfica en ese momento.
La donación de esta colección no solo es un acto de generosidad por parte de la familia de Noriega, sino también un reconocimiento de la importancia de preservar la historia del cine en Asturias. La labor de Maximino Marino Noriega, quien dedicó su vida a la literatura y el cine, ha dejado un legado que ahora podrá ser disfrutado por futuras generaciones. La colección es un recordatorio de que el cine es más que entretenimiento; es una forma de arte que refleja la sociedad, la cultura y la historia de un lugar.
La llegada de esta colección al Muséu del Pueblu d’Asturies marca un hito en la conservación del patrimonio cultural asturiano. Con la ayuda de expertos y la colaboración de la comunidad, se espera que esta colección no solo sea preservada, sino también celebrada a través de exposiciones y eventos que fomenten el interés por el cine y su historia en la región. La pasión de Maximino Marino Noriega por el cine y la literatura vive a través de esta colección, que ahora se convierte en un recurso invaluable para investigadores, estudiantes y amantes del cine en Asturias y más allá.