En un giro significativo en el caso que involucra al exdiputado Iñigo Errejón, el juez de Instrucción número 47 de Madrid, Adolfo Carretero, ha decidido abrir juicio oral por un presunto delito de agresión sexual. Esta decisión se produce a pesar de la recomendación de la fiscalía, que había considerado insuficientes los indicios para proceder con el juicio. La acusación se basa en una denuncia presentada por la actriz Elisa Mouliaá, quien alega que Errejón cometió el delito en octubre de 2021.
La apertura del juicio oral implica que será un juzgado de lo Penal el encargado de determinar si realmente existió un delito. El juez ha dado un plazo de un día a Errejón para que presente una fianza de 30.000 euros, una medida destinada a asegurar las responsabilidades pecuniarias que podrían imponérsele en caso de ser condenado. Esta cantidad fue solicitada por la acusación particular, que pide tres años de prisión para el exlíder de Más Madrid.
El magistrado ha programado una cita para el próximo 15 de enero, donde Errejón deberá comparecer en persona, acompañado de su abogado, para ser notificado formalmente sobre la apertura del juicio. La decisión del juez Carretero se alinea con el proceso de investigación que ha llevado a cabo durante más de un año, tras recibir la denuncia de Mouliaá. Durante este tiempo, el juez ha tomado declaraciones tanto de la actriz como de Errejón, así como de varios testigos, incluidos psiquiatras y personas que estuvieron presentes en la fiesta donde supuestamente ocurrió el abuso.
### La Postura de la Fiscalía
A pesar de la decisión del juez, la fiscalía ha mantenido su postura de solicitar el sobreseimiento del caso. Argumentan que, tras realizar las diligencias necesarias, no se ha podido demostrar de manera suficiente la perpetración del delito. Sin embargo, la fiscalía ha dejado claro que no cuestiona la veracidad de la declaración de Mouliaá, a quien considera creíble. No obstante, sostienen que no hay pruebas suficientes para establecer que Errejón era consciente de que la actriz no deseaba mantener relaciones sexuales.
La denuncia de Mouliaá detalla que, tras la presentación de un libro por parte de Errejón y después de haber mantenido una comunicación durante casi un año a través de redes sociales, ambos se encontraron en un bar para tomar unas cervezas. Mouliaá, que tenía planes de asistir a una fiesta esa noche, extendió una invitación a Errejón para que la acompañara, lo que desencadenó los eventos que llevaron a la denuncia.
El juez Carretero ha señalado que, aunque existen indicios, estos no han sido completamente desvirtuados por la versión del acusado. En su auto, el magistrado argumenta que la declaración de Mouliaá es coherente y que no presenta motivos espurios para acusar a Errejón. Además, ha destacado que las posibles contradicciones en su relato han sido aclaradas durante el interrogatorio, donde la actriz explicó que su falta de reacción inmediata se debió a un estado de bloqueo emocional, exacerbado por el consumo de alcohol y medicamentos.
### La Declaración de Mouliaá y el Contexto del Caso
La declaración de Mouliaá ha sido un elemento central en este caso. El juez ha resaltado que, a pesar de las lagunas en su relato, estas se explican por su estado emocional y la personalidad del presunto agresor. Errejón, en el momento de los hechos, era un político destacado, lo que podría haber influido en la reacción de Mouliaá durante el incidente. La actriz ha manifestado que su decisión de no denunciar de inmediato se debió a sentimientos de vergüenza y miedo, lo que es común en muchas víctimas de agresiones sexuales.
El juez también ha abordado el tema del retraso en la denuncia, señalando que, aunque el Tribunal Supremo considera este aspecto relevante, no implica que la denuncia sea falsa. Mouliaá, en una conversación con un testigo, expresó que no estaba segura de si los hechos constituían un delito, pero que sentía la necesidad de presentar la denuncia. Esta declaración ha sido utilizada por la defensa de Errejón para cuestionar la credibilidad de la acusación, aunque el juez ha defendido que la actriz no es experta en derecho y no tiene la obligación de calificar los hechos.
El caso ha generado un gran interés mediático y ha puesto de relieve la complejidad de las denuncias por agresiones sexuales, especialmente cuando involucran a figuras públicas. La decisión del juez de llevar a Errejón a juicio oral marca un paso importante en el proceso judicial y plantea interrogantes sobre cómo se manejan estos casos en el sistema legal español. La atención pública sobre el caso también resalta la necesidad de un enfoque sensible y comprensivo hacia las víctimas de agresiones sexuales, así como la importancia de garantizar que se haga justicia en situaciones tan delicadas.
