Pablo Basagoiti, fotógrafo gijonés nacido en 1973, expone hasta el 31 de mayo en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones de Avilés su proyecto El contemplanubes. La muestra reúne treinta imágenes del horizonte marino capturadas durante un año completo. Cada toma se realizó al amanecer, desde el mismo punto frente al mar Cantábrico, bajo condiciones climáticas cambiantes. No es una colección de paisajes: es un ejercicio de atención plena, ritmo lento y percepción agudizada.
¿Qué significa ‘El contemplanubes’ en la práctica artística actual?
El título no es metafórico: es una acción. Contemplanubes fusiona contemplación y nubes, pero también sugiere una mirada que se detiene, que no consume, que observa sin apresurarse. En una era de hiperestimulación visual y scroll infinito, Basagoiti impone un ritmo fotográfico antagónico: un año de presencia diaria, media hora de espera, un solo encuadre. No busca la perfección técnica, sino la variación íntima del instante. Cada imagen registra un microcambio: la textura del agua, la dirección del viento, la transparencia de una nube. Esa constancia convierte la serie en un diario atmosférico con valor documental y poético.
¿Cómo se relaciona esta obra con el contexto económico y cultural de Asturias?
La exposición no es un aislado gesto estético. Se inserta en un ecosistema cultural en reconstrucción. Avilés, ciudad industrial en transición, apuesta por el arte como eje de regeneración urbana y turística. El CMAE es un espacio público gestionado con enfoque comunitario y bajo presupuesto municipal. Basagoiti, además de artista, es director gerente del Museo Fundación Evaristo Valle, lo que refuerza su rol como agente cultural institucional. Su proyecto refuerza la identidad costera asturiana y atrae visitantes a una zona con baja densidad de oferta expositiva. Además, su sello editorial Materia Editorial, fundado en 2017, impulsa la producción local de libros de fotografía —un sector con escasa industria editorial en el norte de España.
¿Qué marco legal y práctico sustenta este tipo de creación artística?
Basagoiti opera dentro del régimen de autoría fotográfica protegida por la Ley de Propiedad Intelectual española. Sus imágenes, aunque no sean “obras originales” en sentido estricto (por su enfoque repetitivo y documental), sí cumplen el requisito de creación personal y expresión individual. La selección final de treinta fotos entre miles es un acto creativo protegido. Además, su práctica se alinea con los criterios de financiación pública: el proyecto fue posiblemente apoyado por convocatorias de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, que prioriza proyectos con componente de patrimonio natural, innovación metodológica y vinculación territorial.
El valor del tiempo como materia prima
Basagoiti no usa drones ni cámaras de alta velocidad. Trabaja con equipo analógico y digital, pero su herramienta principal es el tiempo invertido. Llega al lugar, monta el trípode, espera. En ese lapso, no dispara al instante: observa cómo cambia la luz en los últimos segundos antes del amanecer. Esa pausa es donde nace la imagen. No hay postproducción excesiva. La autenticidad del instante es su firma.
La selección como segundo acto creativo
Tomar las fotos fue solo la primera fase. La segunda —y más exigente— fue la curaduría personal: elegir treinta imágenes entre cientos. No se guió por lo “bonito”, sino por lo significativo: una nube que se deshace, un barco que entra en el encuadre tras días de ausencia, una luz que revela la textura de una ola concreta. Cada elección es una afirmación de intención.
¿Por qué este proyecto importa más allá de la galería?
El contemplanubes es un modelo de arte sostenible: bajo costo, alto impacto, arraigado en el territorio. No requiere transporte internacional ni materiales efímeros. Su producción genera empleo local (montaje, difusión, mediación) y promueve el turismo lento. Además, su enfoque resuena con las políticas europeas de salud mental y bienestar urbano, donde la contemplación natural se reconoce como recurso terapéutico validado.
Datos Clave
- La serie se compone de 30 fotografías seleccionadas entre más de 365 tomas diarias.
- Todas las imágenes fueron tomadas desde Les Chapones, escultura de Fernando Alba en Gijón.
- Basagoiti combina formación en Ciencias Empresariales con práctica artística autodidacta.
- Fundó Materia Editorial, sello especializado en libros de fotografía asturiana.
- El proyecto se alinea con los objetivos del Plan Estratégico de Cultura del Principado 2023–2027.
- La exposición forma parte de la red de espacios culturales municipales gestionados con criterios de accesibilidad y descentralización.
