Cristina Leboreiro, una destacada luchadora de kickboxing, se encuentra en la recta final de su preparación para el Campeonato Mundial que se celebrará en los Emiratos Árabes Unidos. A sus 34 años, esta deportista gallega afincada en Gijón ha logrado consolidarse como una de las figuras más prominentes en el ámbito del kickboxing en Asturias. Con una trayectoria que abarca casi una década, Leboreiro ha acumulado un impresionante palmarés que incluye 14 títulos nacionales desde que comenzó a tomarse en serio su carrera deportiva en 2019.
La lucha contra la báscula es uno de los mayores retos que enfrenta en la actualidad. «Nuestro peor rival es la báscula», bromea mientras se prepara para el pesaje, que no debe superar los 60 kilogramos. A pesar de la presión, su entusiasmo por competir es palpable. «¿Ganar? Por supuesto. Eso nunca se descarta», afirma con confianza. Su dedicación y esfuerzo se reflejan en su rutina diaria, que combina entrenamientos intensivos con su trabajo como fisioterapeuta y comercial.
### Un Camino de Dedicación y Superación
Cristina Leboreiro comenzó su andadura en el mundo de los deportes de contacto desde muy joven, influenciada por su familia. Su hermano se interesó por el kárate, lo que llevó a Cristina a probar el taekwondo. Desde entonces, ha recorrido un largo camino que la ha llevado a convertirse en una competidora respetada. A pesar de que su llegada al kickboxing fue relativamente tardía, su experiencia previa en artes marciales le ha proporcionado una base sólida para su desarrollo en este deporte.
«Era de las competidoras más jóvenes en Galicia en mis primeros años y fui pasando etapas y consiguiendo cinturones», recuerda. Esta experiencia le permitió adaptarse rápidamente al nuevo entorno competitivo en Asturias, donde se trasladó en 2017. En 2019, logró sus primeros oros y participó en su primer Mundial en Turquía, aunque la suerte no estuvo de su lado en esa ocasión, ya que se encontró con la campeona mundial en la primera ronda.
Ahora, seis años después, se siente más preparada que nunca. «No sé si será por haber añadido este año también el boxeo, pero me noto mejor que nunca», confiesa. Su entrenamiento incluye sesiones de boxeo en el Meré Boxing de La Calzada, donde también ha logrado un tercer puesto en el campeonato nacional de boxeo este año. Además, complementa su preparación con sesiones en el gimnasio Shotokan, donde se enfoca en su resistencia y acondicionamiento físico.
### La Representación de Asturias en el Escenario Internacional
El próximo Campeonato Mundial de Kickboxing en los Emiratos Árabes Unidos reunirá a 1.973 participantes de 83 países, lo que convierte este evento en una de las competiciones más importantes del calendario deportivo internacional. Cristina competirá bajo la bandera de la selección española, acompañada por sus entrenadores asturianos, Sergio Barril y Fran Barril, quienes han sido fundamentales en su desarrollo como atleta.
La confianza de Leboreiro proviene no solo de su preparación física, sino también de su mentalidad competitiva. A lo largo de su carrera, ha aprendido a manejar la presión y a enfocarse en sus objetivos. «Mis títulos son asturianos completamente. Ojalá ahora pueda traerme el oro mundial», expresa con determinación. Esta aspiración no solo representa un logro personal, sino también un orgullo para su comunidad, que ha visto crecer a una de sus deportistas más prometedoras.
La lucha de Leboreiro es un ejemplo de dedicación y perseverancia. A pesar de las dificultades y los sacrificios que implica entrenar para un evento de tal magnitud, su pasión por el kickboxing la impulsa a seguir adelante. La combinación de su trabajo, entrenamientos y la presión de la competición es un equilibrio delicado, pero ella ha encontrado la manera de gestionar su tiempo y mantenerse enfocada en su meta.
Con la fecha del campeonato acercándose, Cristina Leboreiro se encuentra en un momento crucial de su carrera. Su historia es un testimonio de cómo la disciplina y la pasión pueden llevar a una persona a alcanzar sus sueños, y su deseo de traer el oro a Asturias es un reflejo del espíritu competitivo que caracteriza a los grandes atletas. La comunidad asturiana sigue de cerca su trayectoria, apoyando a una luchadora que ha demostrado que con esfuerzo y dedicación, los límites pueden ser superados.
