La inversión en investigación y desarrollo (I+D) en España ha alcanzado cifras récord, y Asturias se destaca como una de las comunidades que ha experimentado un crecimiento notable en este ámbito. En 2024, la inversión en I+D en el país alcanzó los 23.931 millones de euros, lo que representa un incremento del 6,9% en comparación con el año anterior. Este crecimiento ha sido impulsado tanto por el sector público como por el privado, lo que refleja un compromiso renovado hacia la innovación y la ciencia en el país. Sin embargo, la distribución de esta inversión no ha sido homogénea, y algunas comunidades han mostrado un avance más significativo que otras.
Asturias, en particular, ha escalado dos posiciones en el ranking de inversión per cápita, situándose como la décima comunidad con mayor esfuerzo en I+D. Este avance es notable, considerando que la región partía de niveles relativamente bajos antes de la pandemia. Según un análisis de la Fundación Cotec, Asturias ha incrementado su inversión en I+D desde 2019 a un ritmo superior a la media nacional, con un aumento del 59% en la inversión por habitante durante este periodo. Solo Navarra y Galicia han superado a Asturias en este aspecto, lo que indica un dinamismo que podría transformar el panorama científico de la región.
### Un Mapa Desigual de Inversión en I+D
A pesar de los avances, el mapa de la inversión en I+D en España es desigual. Las comunidades autónomas como Madrid, País Vasco y Navarra siguen liderando en términos de inversión absoluta y per cápita. En contraste, Asturias, aunque ha mostrado un crecimiento significativo, aún no se encuentra entre las regiones punteras. Este hecho resalta la necesidad de un esfuerzo continuo para atraer talento y capital humano, así como para fomentar proyectos de investigación y desarrollo a largo plazo.
El crecimiento de la inversión en I+D en Asturias es un indicativo de un cambio en la percepción de la ciencia y la innovación en la región. La mejora en la inversión per cápita no solo es un reflejo de un aumento en los recursos asignados, sino también de un cambio cultural hacia la valorización de la investigación. Sin embargo, para que Asturias pueda competir con las comunidades más avanzadas, es crucial que continúe este impulso y que se establezcan políticas que fomenten la colaboración entre el sector público y privado.
### El Contexto Europeo y Nacional
A nivel europeo, la inversión en I+D también ha mostrado un crecimiento, aunque a un ritmo más lento que en España. Según Eurostat, la inversión total en I+D en Europa alcanzó los 403.130 millones de euros en 2024, lo que representa un aumento del 3,6%. Este crecimiento es inferior al 6,5% registrado en 2023, lo que pone de manifiesto que España ha logrado un desempeño superior en comparación con la media europea. Este es el quinto año consecutivo en el que la inversión en I+D en España ha crecido más que en la Unión Europea, lo que subraya la importancia de la ciencia y la innovación en la agenda nacional.
El crecimiento de la inversión en I+D en España ha sido impulsado en gran medida por los fondos europeos, especialmente a través de programas como Next Generation. Sin embargo, la Fundación Cotec advierte que si estos fondos no son reemplazados por financiación nacional o nuevos mecanismos europeos, el avance podría perder impulso. Esto plantea un desafío significativo para el futuro de la investigación en España, ya que depender de fondos temporales puede ser insostenible a largo plazo.
La meta establecida en la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación es que la inversión en I+D alcance el 2,12% del PIB para 2027. Para lograr este objetivo, se necesitaría un crecimiento anual de entre el 17% y el 18%, lo que requeriría movilizar recursos considerables tanto del sector público como del privado. Este reto es aún más complejo dado que gran parte del impulso reciente proviene de fondos europeos, lo que subraya la necesidad de un enfoque más sostenible y diversificado para financiar la investigación y el desarrollo en el país.
En resumen, Asturias se encuentra en una posición favorable para continuar su trayectoria ascendente en inversión en I+D, pero el camino hacia la consolidación como un referente en innovación y ciencia requiere un esfuerzo coordinado y sostenido. La comunidad debe seguir trabajando para atraer talento, fomentar la colaboración entre los sectores y asegurar que la inversión en I+D se mantenga como una prioridad en la agenda política y económica. Solo así podrá Asturias no solo alcanzar, sino superar las expectativas y convertirse en un líder en investigación y desarrollo en España.
