La inversión en investigación y desarrollo (I+D) en España ha alcanzado cifras récord, marcando un crecimiento constante durante diez años consecutivos. En 2024, la inversión total se elevó a 23.931 millones de euros, lo que representa un incremento del 6,9% en comparación con el año anterior. Este aumento ha llevado al peso de la I+D en el Producto Interior Bruto (PIB) nacional a un nuevo máximo del 1,5%, superando ligeramente la cifra de 2023. Sin embargo, este crecimiento no ha sido uniforme en todas las comunidades autónomas, y Asturias se destaca por su notable evolución en este ámbito.
### Un Aumento Notable en Asturias
Asturias ha experimentado un crecimiento significativo en su inversión en I+D, destacándose entre las comunidades que han superado la media nacional en términos de expansión. Según un análisis de la Fundación Cotec, la región ha incrementado su inversión per cápita en I+D en un 59% desde 2019, posicionándose como la décima comunidad autónoma en este ranking. Este aumento es especialmente notable dado que Asturias partía de niveles relativamente bajos antes de la pandemia.
El dinamismo en la inversión ha permitido a Asturias escalar dos posiciones en el ranking autonómico de inversión per cápita, lo que refleja un esfuerzo considerable por parte del Principado para mejorar su perfil en ciencia e innovación. A pesar de este avance, Asturias aún no se encuentra entre las comunidades líderes en I+D, que siguen siendo Madrid, País Vasco y Navarra. Sin embargo, el crecimiento sostenido en la inversión per cápita es un indicativo de un cambio positivo en la región, lo que podría facilitar la atracción de talento y la retención de capital humano en el futuro.
### Comparativa con el Contexto Europeo
A nivel europeo, la inversión en I+D también ha mostrado un crecimiento, aunque a un ritmo más lento. En 2024, los países de la Unión Europea invirtieron un total de 403.130 millones de euros en I+D, lo que representa un aumento del 3,6%. Este crecimiento es inferior al 6,5% registrado en 2023. España, por su parte, ha logrado duplicar el crecimiento de la inversión en I+D en comparación con el promedio europeo, consolidándose como el octavo país con mayor aumento en este ámbito.
Desde el inicio de la pandemia, España ha sido uno de los países que más ha contribuido al aumento de la inversión en I+D en términos absolutos, ocupando el tercer lugar después de Alemania y Francia. Este esfuerzo es un indicativo de la importancia que se le está dando a la investigación y la innovación como motores de desarrollo económico y social.
Sin embargo, el camino hacia un aumento sostenible en la inversión en I+D es complejo. A pesar de que el sector público ha impulsado la inversión con un crecimiento del 9%, y el sector privado ha aumentado en un 6%, se requiere un esfuerzo mucho mayor para alcanzar el objetivo de que la I+D represente el 2,12% del PIB en 2027, tal como se establece en la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación. Para lograrlo, se necesitarían tasas de crecimiento anuales del 17%-18% en los próximos años, lo que implica movilizar recursos significativos tanto del sector público como del privado.
La Fundación Cotec ha advertido que gran parte del impulso reciente en la inversión en I+D proviene de los fondos europeos, como los programas de Next Generation. Si estos fondos no son reemplazados por financiación nacional o nuevos mecanismos europeos, el avance podría perder impulso en el futuro. Esto plantea un desafío considerable para las comunidades autónomas, incluida Asturias, que buscan mantener su trayectoria de crecimiento en I+D.
En resumen, Asturias ha logrado un avance notable en su inversión en investigación y desarrollo, destacándose entre las comunidades que han superado la media nacional en este ámbito. Aunque aún queda un largo camino por recorrer para alcanzar los niveles de inversión de las comunidades líderes, el esfuerzo realizado por el Principado es un indicativo de un cambio positivo que podría tener un impacto significativo en el futuro de la región. La clave estará en mantener este impulso y asegurar la financiación necesaria para continuar avanzando en el desarrollo de la ciencia y la innovación en Asturias.
