La reducción de la zona de servidumbre de la A-64 en Bobes (Siero) es clave para desbloquear más de 7,3 millones de euros en inversión industrial. Sin esta modificación, proyectos como el de Finanzauto permanecen paralizados. El Ayuntamiento de Siero impulsa la tramitación ante el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. La nueva delimitación está en exposición pública, y su aprobación podría reactivar el macropolígono industrial de Bobes en menos de seis meses.
¿Por qué la servidumbre de la A-64 frena el desarrollo industrial en Bobes?
La actual línea límite de edificación de 50 metros afecta directamente a parcelas del macropolígono industrial de Bobes. Esta restricción, derivada de la Ley de Carreteras de 2015, no se aplica de forma uniforme. En el Área Industrial de Granda —a solo unos kilómetros— se permite una distancia de 25 metros, por consolidación histórica.
Esto genera un agravio comparativo entre zonas industriales de Asturias. El Ayuntamiento de Siero denuncia que la norma actual desincentiva la inversión privada y distorsiona la planificación territorial.
El papel de Sogepsa en la venta de suelo afectado
La parcela adquirida por Finanzauto fue vendida por Sogepsa, la sociedad pública regional de gestión del suelo. Aunque el suelo fue comercializado como apto para uso industrial, su ubicación dentro de la servidumbre legal impide su edificación. El Consistorio asume la responsabilidad técnica y administrativa de resolver la inconsistencia, pese a no ser el vendedor directo.
¿Qué implica la reducción de la servidumbre para la economía local?
La inversión de Finanzauto no solo representa capital, sino también empleo directo e indirecto. Se estima que el proyecto generará al menos 45 puestos de trabajo fijos y activará la cadena logística y de servicios del entorno. Además, su ejecución elevaría la recaudación municipal por ICIO, IBI y licencias urbanísticas en más de 380.000 euros anuales.
El estancamiento del macropolígono afecta a más de 12 empresas en fase de expansión. Según datos del Observatorio Económico de Asturias, el retraso acumulado en proyectos industriales en Bobes ya supera los 18 meses.
Conexión con el Plan Estratégico Industrial de Asturias 2030
Esta actuación se alinea con el eje 3 del Plan Estratégico Industrial de Asturias 2030: “Territorio productivo inteligente y sostenible”. El documento exige la revisión de servidumbres obsoletas que limitan la regeneración de polígonos. La modificación en Bobes podría servir como caso piloto para otras zonas afectadas por la A-66 o la AP-66.
¿Qué marco legal regula la reducción de servidumbres en carreteras?
La Ley de Carreteras 37/2006 y su modificación en 2015 establecen las bases para la delimitación de zonas de servidumbre. Sin embargo, el artículo 42.3 permite la revisión técnica cuando se acredite que la restricción no responde a necesidades de seguridad o funcionamiento actual.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible aplica el Informe Técnico de Seguridad Vial como criterio principal. En Bobes, los estudios presentados por el Ayuntamiento demuestran que la geometría de la autovía, la ausencia de curvas peligrosas y la presencia de barreras de contención justifican una reducción a 30 metros.
Rol del Ayuntamiento en la tramitación administrativa
El Consistorio no solo ha promovido la iniciativa: ha asumido los costes de los estudios técnicos, ha coordinado con la Dirección General de Carreteras y ha gestionado la consulta pública. Esta actuación refuerza su capacidad técnica y de gestión, requisito clave para futuras ayudas europeas del programa NextGenerationEU.
¿Cuáles son los datos clave de este proceso?
- La inversión paralizada de Finanzauto asciende a 7,3 millones de euros, sin contar el valor de la parcela.
- La actual línea límite de edificación es de 50 metros, frente a los 25 metros permitidos en Granda.
- El trámite está en exposición pública desde junio de 2026, con plazo de alegaciones de 30 días.
- La propuesta técnica del Ayuntamiento apunta a una reducción a 30 metros, avalada por informe de seguridad vial.
- El macropolígono de Bobes alberga a 12 empresas con proyectos de ampliación bloqueados por la servidumbre.
El conflicto refleja una tensión estructural: entre la rigidez de normas técnicas antiguas y la necesidad de adaptar el territorio a nuevas realidades productivas. La solución en Bobes no es solo local. Es un precedente para la modernización del marco de servidumbres en infraestructuras viarias españolas.
