Hunosa ha sellado su futuro hasta 2050 como empresa energética diversificada. El acuerdo con los sindicatos SOMA-FITAG-UGT y CCOO moviliza 130 millones de euros. Genera 80 puestos nuevos y cierra tres décadas de reconversión minera. La transición ya no es una promesa: es un plan operativo con fechas, inversiones y responsabilidades claras.
¿Qué implica el Plan de Empresa 2025-2028 para Hunosa?
El Plan de Empresa 2025-2028 es el primer marco estratégico con horizonte hasta 2050. No es un documento genérico. Es el resultado de 47 reuniones técnicas y negociaciones supervisadas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Define a Hunosa como agente descarbonizador, gestor medioambiental y dinamizador territorial. Su aprobación marca un punto de inflexión: la empresa deja de ser un relicto minero para convertirse en un actor clave de la transición energética en Asturias.
Inversiones concretas y localización estratégica
Cada euro tiene destino asignado y ubicación física. El pozo San Nicolás, en Mieres, acogerá un parque energético hidráulico y fotovoltaico por 24 millones de euros. El pozo Santiago, en Aller, albergará el Centro Nacional de Rescates, integrando la histórica Brigada de Salvamento Minero. Además, 5 millones se destinan a una planta de acopio, clasificación y tratamiento de biomasa. Estas infraestructuras no son proyectos aislados: forman parte de una red energética descentralizada y circular.
¿Cómo afecta este plan al empleo en las Cuencas?
Hunosa crea 80 puestos de trabajo nuevos en su matriz. Es la primera vez en 30 años que se registra crecimiento neto de empleo. La filial Sadim, medio propio del sector público, también amplía su plantilla. Todos los nuevos perfiles requieren formación específica. Por eso, el plan incluye un programa formativo interno para reconvertir a trabajadores actuales hacia competencias en energías renovables, gestión de residuos y mantenimiento de instalaciones limpias.
Plan social y salud laboral
El acuerdo contempla un plan social para el tratamiento de excedentes. No se trata de despidos masivos, sino de soluciones individualizadas: jubilaciones anticipadas, movilidad interna y reconversión profesional. Paralelamente, se refuerza el plan de seguridad y salud laboral, adaptado a nuevas actividades como la operación de parques solares o la gestión de biomasa.
¿Qué marco legal y económico sustenta este cambio?
El plan se enmarca en el Real Decreto-Ley 14/2022, que regula la transición justa en zonas mineras. También se alinea con el Pacto de Estado por la Transición Energética y la Sostenibilidad. Desde el punto de vista económico, los 130 millones provienen de fondos públicos gestionados por SEPI y cofinanciación europea del Mecanismo de Transición Justa (JTF). El impacto regional es directo: se evita la fuga de talento, se retienen servicios esenciales y se reactiva la inversión privada en torno a los nuevos polos energéticos.
Datos Clave
- 130 millones de euros en inversión pública y europea hasta 2030
- 80 nuevos puestos de trabajo en la matriz de Hunosa
- 47 reuniones sindicales y técnicas para alcanzar el acuerdo
- Parque energético en San Nicolás (24 M€) y Centro Nacional de Rescates en Santiago (Aller)
- Plan formativo específico para 100% de los trabajadores afectados por la transición
¿Cuál es el impacto real en las Cuencas Mineras hoy?
Las Cuencas destruidas por el cierre de minas no están siendo sustituidas por parques industriales genéricos. Están siendo reconstruidas con infraestructuras de última generación que aprovechan su patrimonio técnico y humano. La Brigada de Salvamento Minero, con más de 150 años de historia, pasa de rescatar en galerías a liderar operaciones de emergencia en parques eólicos y solares. La experiencia en gestión de terrenos complejos se traslada a la rehabilitación de minas para almacenamiento de energía. Este no es un cambio de nombre: es una redefinición de función con raíces locales y proyección nacional.
