Close Menu
    Top Insights
    Facebook X (Twitter)
    X (Twitter)
    Eldiariodelatinoamerica
    • Actualidad
    • Política

      Tasación de joyas halladas en caja fuerte de Zapatero: ¿qué implica legal y económicamente?

      3 de junio de 2026

      PSOE reconoce pago de 45.000 euros a Leire Díez antes de caso cloacas

      2 de junio de 2026

      ¿Qué es el caso Plus Ultra y por qué es clave para la lucha contra el blanqueo de capitales en España?

      2 de junio de 2026

      Caso cloacas del PSOE: ¿qué implica el levantamiento parcial del secreto judicial?

      1 de junio de 2026

      Búsqueda de etarras en Venezuela: ¿qué implica la comisión rogatoria de la Audiencia Nacional?

      1 de junio de 2026
    • Economía
    • Internacional
    • Vida
    • Tecnología
    • Viajes
    • Espectáculos
    • España
    • Deportes
    Eldiariodelatinoamerica
    Vida

    El auge de los ‘alijos parásito’: una nueva estrategia en el narcotráfico marítimo

    adminBy admin30 de agosto de 2025No hay comentarios4 Mins Read
    Share Facebook Twitter Pinterest Telegram LinkedIn Tumblr Email Copy Link
    Follow Us
    Google News Flipboard
    Share
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Email Copy Link

    En los últimos años, el narcotráfico ha evolucionado de maneras sorprendentes, adoptando métodos cada vez más sofisticados para el transporte de drogas. Uno de los más recientes y preocupantes es el uso de los llamados ‘alijos parásito’, una técnica que ha captado la atención de las autoridades y que plantea nuevos desafíos en la lucha contra el tráfico de estupefacientes. Este artículo explora cómo funciona este método, su impacto en la seguridad marítima y las medidas que se están tomando para contrarrestarlo.

    ### La técnica de los ‘alijos parásito’

    Los ‘alijos parásito’ consisten en la adhesión de paquetes de droga, principalmente cocaína, al casco de buques mercantes, específicamente en la parte sumergida, conocida como obra viva. Este método permite a los narcotraficantes ocultar la mercancía de manera que pase desapercibida durante los controles en los puertos. La técnica fue detectada por primera vez en España en 2005, cuando se interceptó un barco con 270 kilos de cocaína adheridos a su casco. Desde entonces, su uso ha crecido exponencialmente, impulsado por la necesidad de los traficantes de evadir la vigilancia policial.

    El proceso de instalación de estos alijos es llevado a cabo por buzos experimentados que utilizan cilindros metálicos o paquetes impermeables para fijar la droga al casco. Estos buzos, que a menudo son profesionales del buceo industrial, se ven atraídos por los altos beneficios económicos que ofrece el narcotráfico. Se estima que pueden llegar a recibir hasta el 10% del valor de venta de la droga en Europa, lo que ha llevado a muchos a dejar sus trabajos legítimos para unirse a las filas del crimen organizado.

    La dificultad para detectar estos alijos radica en que los narcotraficantes suelen elegir zonas de difícil acceso y visibilidad en el casco del barco, como los compartimentos de refrigeración o la tobera de la hélice. Esto complica aún más las inspecciones, ya que las autoridades no pueden realizar revisiones aleatorias sin interrumpir la actividad comercial en los puertos, lo que podría resultar en pérdidas económicas significativas.

    ### La respuesta de las autoridades y el uso de tecnología

    Ante el aumento de los ‘alijos parásito’, las fuerzas de seguridad han intensificado sus esfuerzos para combatir este fenómeno. La colaboración internacional se ha vuelto crucial, especialmente con agencias como la DEA de Estados Unidos, que han compartido información sobre las rutas y métodos utilizados por los narcotraficantes. Las operaciones conjuntas han permitido desmantelar redes que operan en múltiples países, lo que ha resultado en la detención de varios buzos y la confiscación de grandes cantidades de droga.

    Además, las autoridades han comenzado a implementar tecnología avanzada para mejorar la detección de estos alijos. En 2023, el Ministerio del Interior de España adquirió drones submarinos operados por control remoto, conocidos como ROV (Remotely Operated Vehicle). Estos drones son capaces de sumergirse hasta 100 metros de profundidad y están equipados con cámaras de alta definición, lo que les permite inspeccionar los cascos de los barcos de manera más eficiente y efectiva que los métodos tradicionales.

    Los drones submarinos pueden operar en condiciones de poca visibilidad y tienen una autonomía de seis horas, lo que les permite realizar inspecciones exhaustivas sin la necesidad de movilizar a equipos de buzos, que solo se desplazan en casos de sospecha fundamentada. Esta innovación tecnológica representa un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico marítimo, permitiendo a las autoridades tener «ojos bajo el agua» y detectar alijos que de otro modo pasarían desapercibidos.

    El uso de estos drones también se ha visto complementado por el desarrollo de técnicas de buceo más seguras y efectivas. Los buzos que trabajan para las organizaciones criminales deben ser altamente capacitados, ya que se enfrentan a riesgos significativos, incluyendo la posibilidad de ahogarse o ser detectados por las autoridades. Sin embargo, la creciente demanda de estos servicios ha llevado a un aumento en la formación de buzos técnicos, lo que a su vez ha complicado aún más la labor de las fuerzas de seguridad.

    La lucha contra los ‘alijos parásito’ es un reflejo de la constante evolución del narcotráfico y de cómo las organizaciones criminales se adaptan a las medidas de control implementadas por las autoridades. A medida que los métodos de tráfico se vuelven más sofisticados, también lo deben hacer las estrategias de detección y prevención. La colaboración internacional y el uso de tecnología avanzada son esenciales para enfrentar este desafío y garantizar la seguridad en las rutas marítimas.

    alijos crimen estrategia marítimo narcotráfico
    Follow on Google News Follow on Flipboard
    Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email Copy Link
    Previous ArticleChris Froome: Un Accidente que Cambia el Rumbo de su Carrera
    Next Article Predicciones del Horóscopo para el 30 de Agosto de 2025: Amor, Trabajo y Salud
    admin
    • Website

    Related Posts

    Mortalidad por calor en mayo: 101 fallecidos y el umbral de riesgo se eleva

    3 de junio de 2026

    Virginia Giuffre suicidio: últimas palabras y contexto legal de su testimonio contra Epstein

    3 de junio de 2026

    Viaje a Madrid para ver al Papa León XIV: cómo los asturianos organizan su peregrinación

    3 de junio de 2026
    Add A Comment

    Comments are closed.

    Top Posts
    Advertisement
    Demo
    Ultimos posts

    Inteligencia artificial en turismo: cómo la Comarca de la Sidra impulsa su modelo 2030

    ¿Quién es la terapeuta investigada en el caso Isak Andic?

    Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 a Leo Messi: ¿por qué este reconocimiento marca un hito histórico?

    Asociación Española de Cuántica: ¿Qué implica SQuA para la soberanía tecnológica de España?

    Advertisement
    Demo
    Trending Posts

    Escríbenos a través del formulario de Contacto

    © 2026 Eldiariodelatinoamerica. Designed by Eldiariodelatinoamerica.
    • Actualidad
    • Política

      Tasación de joyas halladas en caja fuerte de Zapatero: ¿qué implica legal y económicamente?

      3 de junio de 2026

      PSOE reconoce pago de 45.000 euros a Leire Díez antes de caso cloacas

      2 de junio de 2026

      ¿Qué es el caso Plus Ultra y por qué es clave para la lucha contra el blanqueo de capitales en España?

      2 de junio de 2026

      Caso cloacas del PSOE: ¿qué implica el levantamiento parcial del secreto judicial?

      1 de junio de 2026

      Búsqueda de etarras en Venezuela: ¿qué implica la comisión rogatoria de la Audiencia Nacional?

      1 de junio de 2026
    • Economía
    • Internacional
    • Vida
    • Tecnología
    • Viajes
    • Espectáculos
    • España
    • Deportes

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.