Sanidad amplía a la población de 66 a 69 años la vacunación con AstraZeneca

Las personas de entre 66 y 69 años también recibirán la vacuna de AstraZeneca, que este miércoles se suspendió en personas menores de 60 años y se limitó a las de entre 60 y 65. En la segunda decisión en menos de un día sobre a qué población debe inocularse la vacuna británica, Sanidad ha determinado ampliar el tramo de edad, de los 60 a los 69 años, aunque en el caso de los más mayores de esta década -de entre 66 a 69- se les podrá administrar Pfizer o Moderna en función de la disponibilidad de estas vacunas que haya en sus respectivas comunidades autónomas. O también Janssen cuando llegue a España.

Según la decisión que ha tomado la Comisión de Salud Pública, las personas de entre 66 y 69 años de repente se han convertido en el colectivo que más vacunas puede a tener a su alcance. En total, las tres disponibles en estos momentos, porque se ha determinado que para «completar cuanto antes la vacunación de la población más vulnerable, se podrán utilizar otras vacunas en función de la disponibilidad».

Así, quienes tengan entre 66 y 69 años serán vacunados con Pfizer o Moderna si en la comunidad en la que viven están disponibles cuando haya concluido la inmunización de los dos grupos que van antes que ellos, personas de entre 79 y 79 años y con enfermedades graves de cualquier edad. La situación varía de unos territorios a otros porque algunas comunidades van más avanzadas que otras en los grupo de vacunación, precisan fuentes gubernamentales.

Si no hay dosis disponibles de Pfizer o Moderna cuando les llegue el turno, las personas de entre 66 y 69 años serán vacunadas con AstraZeneca, igual que quienes estén en la franja de entre 60 y 65 años.

Por lo que respecta a los menores de 60 años, la Comisión de Salud Pública ha decidido «posponer» la vacunación con AstraZeneca de aquellos que y estaban priorizados, como militares, policías, guardias civiles, bomberos o maestros.

Los responsables sanitarios también mantienen en el aire qué ocurrirá con las personas de estos colectivos que ya habían recibido una dosis de AstraZeneca y están a la espera de recibir la segunda. Este miércoles, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, indicó que se barajan dos opciones. O ponerles una segunda dosis de otra marca o dejarles solo con la que ya tienen puesta, con la que en el caso de la vacuna británica se genera una inmunidad de en torno al 70%.

«La Comisión comunicará próximamente la decisión sobre la segunda dosis según se vaya actualizando y ampliando la evidencia científica, las evaluaciones de la EMA y en comunicación con otros países de la UE», ha informado el Ministerio de Sanidad, sobre una posibilidad -la de poner dosis de distinta vacuna- que hace apenas unos meses era impensable.

La inclusión de la franja de 66 a 69 años en el grupo para ser vacunado con AstraZeneca es la segunda decisión que toma Sanidad en menos de 24 horas con respecto a quién administrar la vacuna británica, después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) concluyese que hay «posibles vínculos» entre este suero y los extraños y escasos episodios de trombosis que se han registrado en la UE y Reino Unido y que afectaron de manera mayoritaria a mujeres menores de 60 años, o de 55 en la mayoría de los 18 casos detectados en España. Por este motivo, serán incluidos en es prospecto como un efecto secundario «muy raro».

La primera decisión, este miércoles, fue detener la vacunación de los menores de 60 años y este jueves se ha completado con la de ampliar hasta los 69 años la edad a la que se administrará AstraZeneca, aunque con la salvedad de que si hay disponibilidad de Moderna o Pfizer, estas son las que se inyectarán a quienes tengan entre 66 y 69 años.

Incluso en el caso de que todo este colectivo se inoculara la vacuna de la Universidad de Oxford, serían muchas menos personas de las que dejarán de vacunarse por tener menos de 60 años. En concreto, hay 1,9 millones de personas entre 66 y 69 años, que se elevan a 5,4 si se suman las personas de entre 60 y 65 años que seguirán vacunándose con AstraZéneca como estaba previsto y las comunidades ya habían empezado, la pasada Semana Santa o esta semana posterior.

Sin embargo, son muchas menos que los 10,9 millones de personas que en España tienen entre 59 y 45 años y que ya habían sido priorizadas para vacunarse con AstraZeneca, bien porque pertenecen a profesiones esenciales o por la vacunación de la población general a partir de los 45.

Según datos de este jueves, ya se han inoculado 2,3 millones de dosis de AstraZeneca. Antes de que las comunidades empezaran a la población de entre 60 y 65 años, el 31 de marzo se habían inoculado 1,5 millones de dosis de AstraZeneca, que corresponden a trabajadores esenciales, un colectivo excluido ahora y cuya inmunización se «pospone» y que este jueves han empezado a protestar y a reclamar al Gobierno «transparencia» sobre los motivos por los que se ha dejado de vacunar a profesionales esenciales e «información» sobre qué ocurrirá con quienes ya tengan puesta la primera dosis.

El sindicato mayoritario de funcionarios CSI-F ha reclamado una «reunión urgente» con los ministerios de Sanidad y Educación para que les aclaren un «cambio de criterio» en la vacunación que atribuyen a cuestiones más «políticas» que «científicas».

El sindicato todavía está recopilando datos, pero de forma preliminar calcula que entre el 20 y el 25% de los profesores ha recibido ya una dosis de AstraZeneca y exigen saber qué va a pasar con ellos, si se les pondrá una segunda dosis de otra vacuna o se quedarán solo con la primera.

Por su parte, la Confederación Española de Policía (CEP) ha reclamado al Ministerio de Interior un plan propio de vacunación para que los policías nacionales no tengan que acudir a las comunidades, como el que Defensa tiene para los militares, «para evitar el caos que vivimos y proteger a un colectivo esencial».

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Author: redaccion@20minutos.es (Clara Pinar)

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