Sánchez se cita con Biden tras una era Trump de tensión económica y política

Moncloa ha buscado con gran interés el primer encuentro entre Pedro Sánchez y Joe Biden y lo ha conseguido. Los presidentes se verán este lunes en Bruselas, coincidiendo con la Cumbre de la OTAN, tras un intercambio de llamadas entre Iván Redondo y Ron Klein, sus respectivos jefes de gabinete. El objetivo de ambos, según explican fuentes gubernamentales, es comenzar a fraguar una relación entre Madrid y Washington que en los últimos años se había complicado. La era Trump no había sido nada agradable para el Gobierno español, que incluso tuvo que escuchar una lista de agravios trasladados por la embajada estadounidense en la capital. Está pendiente, por cierto, que el presidente de EEUU nomrbe a su representante en Madrid.Es una fotografía importante entre el presidente estadounidense y el que fuera el primer jefe de Gobierno europeo en felicitarle tras su victoria en las urnas. Sánchez está buscando que España retorne a la primera línea internacional, de ahí su intensa agenda fuera de nuestras fronteras que se está desplegando, y la cita con Biden es un hito marcado en rojo por Moncloa. Sánchez y Biden, explican las fuentes consultadas, van a tener ocasión de dialogar a solas este lunes y a partir de ahí se espera que se inicie una relación fluida y cercana. Si España consigue ser la antifriona de la Cumbre de la OTAN de 2022 el éxito será doble. Se decidirá el lunes.El terreno económico y el militar son, probablemente, los principales temas que se abordarán en esta ‘minicumbre’ a las afueras de Bruselas, donde se encuentra ubicada la sede de la OTAN. Biden está promoviendo un cambio de aires, con una serie de decisiones en el ámbito fiscal que gustan en el Gobierno español. En este sentido desde Moncloa han acogido bien la propuesta de un Impuesto mínimo de Sociedades a nivel global y en la necesidad de caminar de forma conjunta en las economías de la OCDE.La ‘tasa Google‘ ha sido otro motivo de disputa entre España y Estados Unidos durante los últimos años. El nuevo impuesto está pactado entre PSOE y Unidas Podemos, pero en Washington recelan de acciones unilaterales por parte de los países y prefieren un acuerdo global en el marco también de la OCDE. Ya durante el mandato de Trump, EEUU transmitió que no estaban dispuestos a permitir que se «discrimine» a sus multinacionales en este sentido. Incluso, Laura Hochla, consejera adjunta para asuntos económicos de la Embajada de los Estados Unidos en Madrid, llegó a decir que no aceptarán una tasa unilateral por parte de España.En el terreno económico, también es importante reseñar el papel de Repsol en la Venezuela de Nicolás Maduro y, en concreto, con los activos de la petrolera estatal PDVSA. «Yo tendría cuidado respecto a sus actividades en Venezuela que apoyan directa o indirectamente a la dictadura (del presidente venezolano, Nicolás) Maduro», dijo en su día, en declaraciones a las agencias Efe y Reuters, un alto funcionario de la administración estadounidense que pidió el anonimato. Es un conflicto que se deberá aclarar en esta etapa Biden.En el ámbito militar, EEUU y España acaban de renovar de forma automática el Convenio de Cooperación para la Defensa, según se publicó en estas páginas. De esta forma, el Gobierno de Sánchez y la administración de Biden continuarán colaborando de forma activa en materia de Defensa durante los próximos doce meses a la espera de que el Pentágono dé a conocer sus planes para los próximos años en todo el mundo y, por tanto, el papel que quiere jugar en el Mediterráneo y la zona del Estrecho de Gibraltar.Para EEUU las bases de Rota y Morón son un «asunto estratégico de carácter urgente«. España, por tanto, supone un lugar de gran importancia estratégica para acceder a Oriente Medio. Eso EEUU lo sabe y por eso Moncloa y Defensa esperan una etapa continuista en materia de cooperación militar. Las relaciones en este terreno se centralizan a través del Comité Permanente Hispano-Norteamericano con oficina en el Cuartel General del Aire, en Moncloa. En este momento en las bases andaluzas hay cuatro destructores en rotación con la novedad de que son buques avanzados acompañados de una escuadrilla de helicópteros con 300 marines adicionales. No está previsto albergar a dos destructores más.Precisamente la inversión en materia de Defensa fue una de las grandes exigencias de Trump en el seno de la alianza atlántica. España invierte el 1,16% del PIB (a 2020), una cantidad considerada insuficiente, hasta ahora, por la administración estadounidense y lejos del compromiso de alcanzar el 2% en 2024. El Gobierno español, además de ir incrementando poco a poco esta inversión con, por ejemplo, el nuevo submarino S-81, lleva tiempo intentando explicar en la OTAN que es uno de los países que más tropas aporta en las misiones en el extranjero y que eso debería ser tenido en cuenta por los aliados. Actualmente hay 2.900 militares españoles presentes en 17 misiones fuera de nuestras fronteras.Washington, como decimos, tiene pendiente designar embajador en Madrid. Lo habitual es que el nombramiento se produzca entre medio año y un año después de la toma de posesión del presidente. Con el último representante, Duke Buchan, amigo personal de Trump, las relaciones entre la Casa Blanca y Moncloa no fueron lo fluidas que se esperaba desde el Gobierno español. Tras el ‘impeachment’ en el Senado que superó Trump, EEUU puso sobre la mesa una serie de agravios que la administración norteamericana consideró que no deberían producirse entre dos países considerados aliados preferentes por ambas partes. Con Biden se espera poner fin a esa fría etapa.
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Author: todos@lainformacion.com (Fernando H. Valls)

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