«No las volverás a ver jamás»: todo lo que pasó desde la desaparición de Olivia y Anna al hallazgo del cuerpo de la mayor

Los días 27 y 28 de abril son clave en la investigación sobre qué ocurrió exactamente con las menores Anna y Olivia, de uno y seis años de edad. Tomás Gimeno no devolvió a sus hijas a la hora que había acordado con su expareja, Beatriz Zimmermann. Le avisó por teléfono de que no las volvería a ver ni a él tampoco. Al día siguiente, su embarcación fue encontrada a la deriva y vacía frente al Puertito de Güímar. Esas horas podrían arrojar luz sobre lo que realmente ocurrió con las menores.

Las 17.00 horas del martes 27 de abril es la primera hora clave: Tomás Gimeno recogió a sus dos hijas a las cinco de la tarde de ese martes y tendría que haberlas devuelto ese mismo día a las 21.00 horas. Posteriormente, según informaron en el momento fuentes de la investigación, su expareja recibió la llamada de Gimeno. «No vas a volver a ver a las niñas jamás. Tampoco a mí. Yo me haré cargo de ellas para que estén bien cuidadas». Entonces fue cuando Beatriz, la madre, puso la denuncia por la desaparición.

No es la primera vez que ocurría, pues Zimmermann ya se había puesto en conocimiento de la Guardia Civil en diciembre que su expareja la había amenazado verbalmente, pero no quiso presentar denuncia. Los agentes realizaron un seguimiento de oficio y, en marzo, volvieron a preguntarle, pero Beatriz dijo entonces que el episodio no se había repetido.

La principal hipótesis que se baraja por el momento es que Gimeno mató a las niñas antes de salir de su domicilio, es decir, en el tiempo transcurrido desde que las recogió esa tarde, hasta el momento en el que fue visto solo en el Puerto Deportivo. Durante los registros que se llevaron a cabo posteriormente en el marco de la investigación, no se hallaron restos de sangre. En uno de ellos, participó la unidad canina de la Guardia Civil, conformada por perros adiestrados en la detección de restos biológicos, pero no dieron con muestras de sangre de las menores.

Además, según han sacado a la luz fuentes de la investigación este viernes, en su domicilio no se encontraron ni ansiolíticos, ni otro tipo de fármacos y productos tóxicos perjudiciales para su salud o la de sus hijas, pero sí confirmaron que solo se encontraron analgésicos que el padre supuestamente tomaba porque se había roto unas costillas un par de meses antes de llevarse a las niñas.

Es por ello que, durante estas horas, y según informó La Provincia, la Guardia Civil cree que el padre de Anna y Olivia pudo haber drogado a sus hijas antes de matarlas. Ante la ausencia de sangre en la casa, en el coche y en la lancha, y ante el hallazgo de estos analgésicos, la hipótesis es que se las administró antes de trasladarlas a la embarcación.

El siguiente movimiento de Gimeno del que se tienen certezas quedó registrado en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del Puerto Deportivo Marina Tenerife. En declaraciones a ‘Radio Club Tenerife’, recogidas por Europa Press, el capitán del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, Enrique Alonso, confirmó que el padre de las niñas salió hasta en tres ocasiones del Puerto Deportivo.

Así, las 21.30 horas del mismo martes es otra de las horas clave en la investigación: según registraron las cámaras, Gimeno llegó con su coche a esa hora, lo aparcó frente a su pantalán y en él descargó una serie de bolsos; sin embargo, el guardián que hacía el turno de noche, que lo vio de frente, en ningún momento localiza a las niñas, ni las cámaras revelan si estaban con él. Tal y como relata Enrique Alonso, el padre de las pequeñas dio tres viajes de bolsos, maletas y ropa hacia su barco.

Dado, que nadie vio salir a los tres juntos del domicilio paterno, la investigación apunta a que Gimeno presumiblemente metió sus cuerpos en las bolsas y maletas antes de salir de la casa y, durante este tiempo en el que según relata el testigo y recogen las cámaras, dio tres viajes, pudo cargar los cuerpos sin vida de las niñas en su embarcación, que previamente ya había guardado en estos bolsos.

Tras unos 20 minutos en los que Gimeno estuvo llevando y cargando las maletas en su lancha, según confirmó Enrique Alonso, sobre las 21.50 horas el padre de Anna y Olivia volvió a salir del Puerto Deportivo -solo, tal como había llegado al puerto casi media hora antes- y regresó sobre las 23.30 horas.

Según informaron en su momento fuentes de la investigación, al parecer, Gimeno necesitó comprar un cargador, por lo que decidió salir desde el puerto hacia una gasolinera cercana. Después de este desplazamiento, que duró aproximadamente una hora y media, Gimeno, volvió a entrar al muelle, donde fue visto por última vez.

Media hora después de haber regresado al puerto, las 00.30 horas, Tomás Gimeno abandonó finalmente el muelle y zarpó con su barco. Así lo confirmaron las cámaras de seguridad. Desde este momento, los agentes al cargo de la investigación y a falta de resultados concluyentes de la autopsia de la pequeña Olivia, hallada este jueves sin vida en una sumergida en el mar, que presuntamente que fue atada al ancla de la embarcación del padre.

Las pesquisas apuntan a que una vez en alta mar, el padre pudo haber lanzado los cuerpos de las menores por la borda, que previamente había cargado en la embarcación en las bolsas, lastrados con el ancla. Y que después pudo haberse suicidado.

La embarcación perteneciente al padre fue interceptada el mismo miércoles por la salvamar ‘Tenerife’ y ‘Punta Salinas’. Tras encontrar el barco a la deriva, la Guardia Civil comenzó a registrarla, buscando posibles indicios en ella. Durante el análisis preliminar del lugar se hallaron restos de sangre, sin embargo, según desveló la Televisión Canaria, estos restos no pertenecían a las menores.

El robot marino incorporado a la investigación encontró dos objetos que fueron decisivos antes de hallar el cuerpo sin vida de Olivia: una botella de oxígeno y una sábana. Tomás Gimeno, era aficionado a la pesca submarina, con lo que se investigaron estos objetos en busca de nuevas pistas que pudiesen arrojar luz.

Ante estos hallazgos, el buque oceanográfico, que tenía previsto terminar las labores de rastreo mucho antes, continuó trabajando hasta que, finalmente, dio con el cuerpo sin vida de Olivia.

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Author: redaccion@20minutos.es (María Moya)

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