Moncloa interviene en el caos de Darias y Uribes por las vacunas de la Selección

El plan extraordinario para vacunar a la Selección Española de fútbol ha puesto en un aprieto al Gobierno. La decisión de incumplir la Estrategia de Vacunación solo para inmunizar a los jugadores que representarán a España no ha surtido el efecto deseado. A la polémica de hacer una excepción solo por ‘proteger’ al equipo que estará en la Eurocopa se ha sumado la de que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) rechazara que se les inmunizara con Pfizer. Un dilema que el Ejecutivo ha solucionado con una oferta intermedia que plantea el suministro de una dosis de esa vacuna y de la de Janssen. Pero que también ha servido para poner de manifiesto las diferencias en la gestión de los Ministerios de Sanidad y de Cultura y Deporte. Unas discrepancias que se evidenciaron desde el principio. Y que han motivado que Moncloa haya intervenido para tomar el mando de las negociaciones con el fútbol español.El embrollo ha tenido como protagonistas a Carolina Darias y José Manuel Rodríguez Uribes. Las diferencias entre los titulares de Sanidad y Deporte han quedado de manifiesto durante todo este proceso. La iniciativa partió de Uribes, que remitió una carta a Darias para que estudiara vacunar a la selección. Es ahí cuando difieren los criterios. Para empezar, era conocido el interés de la Federación por vacunar a los futbolistas con las dosis de Janssen. La ventaja de esta vacuna es que es monodosis, y permite evitar un segundo pinchazo que pueda generar nuevos efectos secundarios en pleno torneo. Algo que el también responsable de Cultura respaldó. Por lo que le pidió a su compañera que contemplara que se eligiera dicho antídoto, como recoge la carta que le envió, desvelada por la Cadena SER. El fin era evitar que se sometieran a la pauta completa con la competición ya iniciada.Darias no cumplió con el deseo de su interlocutor. Su Ministerio asumió la petición de Cultura y Deporte, a pesar de que no tenía por qué hacerlo. Pero sus planes eran muy distintos a los de Uribes. La cartera sanitaria optó por no cometer otro incumplimiento de la Estrategia de Vacunación, que ya había sido alterada por la simple aprobación de facilitar las dosis a los jugadores. Eso motivó que decidieran que se les suministraría Pfizer, que requiere de dos dosis. Es decir, se iba a utilizar la misma que había recibido la ‘familia olímpica’ que participará en los Juegos Olímpicos de Tokio. Su administración también coincidiría, dado que de la misma se encargaría personal de las Fuerzas Armadas. Aunque en este caso, serían los médicos militares los que se desplazarían a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.El rechazo a este plan de Darias de los médicos de la Selección, del cuerpo técnico que lidera Luis Enrique y de la directiva de Luis Rubiales es el que ha precipitado la intervención de Moncloa. El equipo de Pedro Sánchez es el que ha tomado el mando en la gestión de un tema que se ha ido complicando con el paso de las horas. De hecho, ha sido Moncloa la que ha instado a Sanidad a hacer esa propuesta de poner una vacuna u otra a los futbolistas, según las fuentes consultadas por esta redacción. La oferta de Janssen para los que no tienen anticuerpos y Pfizer a los que sí han pasado el virus se justifica con «la situación de cada miembro del equipo, en aras de alcanzar un nivel suficiente de protección para la participación en la Eurocopa». El planteamiento de Sanidad es el que chocó a la RFEF. Su interlocución con Uribes en los últimos días había sido exitosa. Hasta el punto de que este asumió su preferencia de Janssen aun existiendo información de sobra sobre que esta no está destinada a los menores de 40 años. Ese aval de uno de los miembros del Consejo de Ministros es lo que sirvió a los responsable de la selección para lanzar el órdago de que solo aceptarían la monodosis. Fuentes de la Federación consultadas por este diario insisten en que su predilección solo respondía a que se evitaran los posibles efectos secundarios de una segunda dosis en medio de las eliminatorias de la Eurocopa. Negando así que cuestionaran la efectividad de Pfizer.Aunque la polémica pueda continuar, la vacunación culminará finalmente este viernes. Tras la tensión del jueves, el desafío de la RFEF ha finalizado con esa propuesta salomónica que implicara dos dosis distintas. Por lo que, por primera vez en toda la pandemia, se diseña un plan específico para un colectivo en concreto. Al que además se le permitirá acceder a más de una dosis e incluso a que sus responsables médicos elijan cuál se les administra. Una posibilidad que no se le ha planteado a ningún ciudadano. Ni siquiera al Rey Felipe VI, que se vacunó cuando le tocaba por grupo de edad en un espacio público. Tampoco a los ministros de Pedro Sánchez, que siguieron el mismo cauce. Toda la polvareda concluye con el fin de los consensos que habían regido hasta el momento la campaña de vacunación. Desde que comenzó a finales de diciembre de 2020, todas las decisiones y actualizaciones de la Estrategia de Vacunación se habían tomado por consenso. El primer paso lo daba el Comité de Salud Pública. Después, sus dictámenes eran avalados o modificados por la Comisión Interterritorial de Salud, formada por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. Con la Selección Española, eso se ha acabado. El fútbol ha vuelto a ser una cuestión de Estado. Y ha sido la única excepción del plan que marca el fin de la crisis sanitaria.
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Author: todos@lainformacion.com (Jesús Travieso/Fernando H. Valls)

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