Los juegos del silencio

Tokyo está en silencio. Una ciudad que siempre se caracteriza por el ruido de su gente y la tecnología, producto de la pandemia, serán los juegos del silencio.

La urbe de las luces que no descansan, no contará con público en sus distintos escenarios y además con un control estricto en la Villa Olímpica, todo esto alejado del tradicional ajetreo que significa la convivencia de miles de deportistas de todos los rincones del orbe.

Serán unos juegos especiales. Sin duda. Será el evento recordado por el mutismo y la carencia de emociones entre el público y los atletas.

Inevitablemente, se retrocede a justas imborrables. Como es Los Ángeles 1984 cuando apareció el hombre volador sobre el estadio o la imagen de Mohamed Alí encendiendo el pebetero en Atlanta 1996. 

En Tokyo correspondió a la tenista Naomi Ozaka. La destacada deportista, en una ceremonia sobria y sin estridencias, realizó la ceremonia de manera tradicional y formal; dándole vida a un evento que concita todo el interés mundial.

En esta oportunidad habrá novedades: karate, surf, escalada deportiva y skateboard. Serán 11 mil atletas tratando de obtener las 339 medallas de oro, en 33 deportes y 50 disciplinas. Tras posponerse por la pandemia, el presupuesto de los japoneses se elevó a un nivel de ser lo más caro de la historia: casi 15 mil millones de dólares, quedando o estimando una pérdida que bordeará los 800 millones de la divisa americana.

Una de las tareas de los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio es conseguir que las competencias sean las más ecológicas de la historia. Para eso han tomado varias medidas que llaman la atención por lo novedosas.La primera fue la decisión de que las camas en la que dormirán los atletas sean de cartón, para que puedan ser recicladas una vez termine el evento.

Los organizadores señalaron que se construyeron 18.000 camas de este material, que tiene una capacidad de resistir hasta 200 kilos. Otra medida tiene que ver con las preciadas medallas, que están hechas con material reciclable, especialmente de celulares desechados. De ellos se logró extraer 32 kilos de oro, 3.500 de plata y 2.200 de bronce que sirvieron para producir las 5.000 medallas que serán entregadas tanto en los Olímpicos como en los Paralímpicos.

¿Y qué pasa con el team Chile y las opciones de medallas? 

La más real es la de Joaquín Nieman en el golf, quien ya suma un título del PGA y tres segundos lugares. Ha ido en crecimiento y tiene reales chances de colgarse una presea.

La canoísta María José Mailliard también podría subirse al pódium olímpico. En la Copa del Mundo de Rusia ganó medalla de plata en la serie C200 y además es carta fuerte siempre en cada torneo.

La rider BMX Macarena Pérez, quien fue una de las primeras deportistas en conseguir los boletos; fue medalla de oro en Lima 2019 y plata en el Mundial de Anaheim.Si bien viene saliendo de una lesión, hay esperanzas en su rendimiento.

A pesar de su problema por positivo de cannabis, Arley Méndez, varias veces ganador de justa mundiales, también es otra carta que podría entregar alguna presea al combinado nacional.

Si bien, son acotadas las opciones de lograr entrar en el medallero, Chile tiene sus variantes y habrá que ver cómo se van desenvolviendo en estos juegos.

De esta forma Tokyo 2020 (2021) ya es una realidad, pero aludiendo a Mario Benedetti “Un estadio vacío es el esqueleto de una multitud. Será triste, pero dentro del esqueleto están ellos, los atletas”.

Serán los juegos del silencio

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Author: Pablo Flamm

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