Los economistas alertan de que España sufrirá una crisis prolongada y años de elevado déficit

La crisis en España será larga y las cifras negativas durarán años. El FMI pronostica un crecimiento de un 6,4% del PIB para este año y la Autoridad Fiscal (AiReF) prevé un 6,6%, pero ambos reconocen que no se recuperarán los niveles económicos de antes de la pandemia al menos hasta el año 2023 y que el déficit español será el más elevado de los países de nuestro entorno hasta 2026. Asimismo, el Gobierno tiene previsto actualizar este viernes el escenario macroeconómico y las previsiones para el corto plazo.

María Jesús Arroyo, profesora de Economía de la Universidad CEU San Pablo, explica a 20minutos que coincide con estos organismos: España tardará en recuperar el ritmo y, a su juicio, necesitará «medidas restrictivas» para reducir el déficit, que el FMI sitúa este año en un 9%. «La economía española adolece de importantes rigideces estructurales que retrasan la recuperación y hacen que salgamos de las crisis más tarde y con importantes problemas, como el desempleo».

«Creo que no vamos a tardar tanto en recuperar», afirma, en cambio, Rafael Pampillón, profesor del IE Business School, que considera que hay «un consumo retenido por los cierres y por el confinamiento» que se va a «destapar» en los próximos meses. Pampillón califica el crecimiento previsto de en torno a 6% como «histórico» a pesar de que la economía española cayera más de un 11% en el 2020. «Lo importante va a ser que la economía crezca», sostiene.

La deuda, que situará en torno al 118% este año, y el déficit, que podría ser de un 9%, «son dos elementos que están relacionados», sostiene Pampillón, que considera que hay gastos «que se pueden reducir». En este sentido, pide una «racionalización del gasto del Gobierno» y pide no subir impuestos a familias y empresas para no «ahogarlas». Roy Cobby, investigador de economía digital en el King’s College de Londres, da otra perspectiva: «Se ha visto que el FMI es partidario de reforzar la capacidad fiscal de los Estados, con una combinación de impuestos a la riqueza o de sucesiones«. Para él, una de las claves está en «reequilibrar la balanza» entre las grandes tecnológicas y el pequeño y mediano comercio en materia impositiva.

Arroyo, Cobby y Pampillón coinciden en que una buena campaña de vacunación será fundamental para recuperar el sector turístico, del que España es muy dependiente. Y, aunque este último cree que la temporada podría salvarse «bastante bien», Ángeles Baeza, profesora de Finanzas de la Universidad de Granada, no es «optimista» al respecto, porque hasta ahora «el proceso de vacunación está siendo más lento de lo esperado«.

Los problemas para la economía española no acaban aquí, porque aún duran los efectos de la recesión de 2008. «Las crisis, ahora, suelen prolongarse más en el tiempo y las recuperaciones no implican un regreso a los niveles anteriores«, advierte Cobby. Si la recuperación es lenta, agrega, existe el «peligro» de que se pierdan más puestos de trabajo entre los colectivos que «aún no se han recuperado de la anterior crisis», como los jóvenes y los mayores de 45 años.

Por eso, dicen Pampillón y Arroyo, la reforma más importante es la del mercado laboral. El profesor del IE apunta a que una de las soluciones puede ser «la eliminación del contrato temporal» y la apuesta por «el contrato único», porque se fomentaría la «permanencia en la empresa».

Baeza apunta también la necesidad de cambiar el sistema productivo, apostando por «una mayor diversificación, por ejemplo, para ser menos dependientes del turismo», y Cobby pone el foco en los beneficios que implicaría una «política industrial activa», es decir, «una transición de actividades de bajo valor añadido a aquellas con mayor retorno de la inversión».

En un contexto tan complicado, España corre el riesgo de quedarse rezagada respecto al resto de socios europeos. «La gestión de los fondos de recuperación de la UE constituye un gran reto ahora mismo para España. Es una lástima que no seamos capaces de aprovechar los 140.000 millones de euros que la Unión Europea ha ofrecido a nuestro país y que, para empezar, solamente nos vayamos a limitar a los 72.000 millones desembolsados en forma de transferencias», lamenta Ángeles Baeza, que pide destinar estos recursos a «proyectos que creen valor».

Roy Cobby esgrime que ya la crisis anterior «dejó al sur de Europa aislado» de las economías «más dinámicas» de la Unión, como pueden ser Alemania o Países Bajos. «Hay países mucho más pequeños que han sabido especializarse en actividades clave», cuenta, y por eso España debe trabajar «con esos países», como pueden ser Italia o Francia, para desarrollar políticas comunes en transición energética y digital. Y lanza un aviso: la recuperación europea «no solo debería ir asociada a la pandemia, sino también al futuro del continente».

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Author: redaccion@20minutos.es (Emilio Ordiz)

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