Las pandillas: la causa de la escasez de combustibles en Haití

Como casi toda situación dentro de la constante crisis social, política y económica, la escasez de combustible en Haití transcendió al ámbito internacional cuando casi tiene al país paralizado, los pacientes en los hospitales bajo riesgo y la telefonía móvil con interrupciones debido al apagado de las torres de telefonía.

Pero la grave carencia de combustible empezó a gestarse meses atrás, en especial después del asesinato del presidente Jovenel Moïse, que dejó al Estado haitiano con una confusa y caótica dirección, y que permitió a las bandas armadas recrudecer sus estrategias de dominio territorial, que han incluido la captura de camiones de combustibles y el secuestro de sus conductores, bloqueos y toma de estaciones de expendio dentro de las zonas que controlan.

Ya a finales de julio pasado, cuando el panorama era menos complicado, el Gobierno dominicano dispuso el paso de 20 tanques de gas licuado de petróleo (GLP) hacia Haití ante el desabastecimiento que presentaba ese país de ese combustible, el cual es importado desde la República Dominicana.

“El presidente de la República dio instrucciones a quienes tenemos incidencia sobre los mercados binacionales y el tema fronterizo para que se dejara pasar, por temas humanitarios, y apoyar de esa manera a la estabilidad social en Haití”, expresó en ese momento el ministro de Industria, Comercio y MiPymes, Víctor (Ito) Bisonó.

En ese entonces, Bisonó señaló que para ese momento el GLP escaseaba en hospitales, hoteles, comedores y restaurantes populares.

En la primera quincena de este mes de octubre, las pandillas armadas en Haití parecen haber decidido intensificar sus acciones violentas, y con ello sumar más inestabilidad al país caribeño.

Aunque desde el 2019 se hicieron frecuentes los secuestros de camioneros dominicanos en el vecino país, en los últimos meses estas acciones criminales se han hecho cada vez más frecuentes, pidiendo rescates y robando la mercancía, que incluye combustible, que llevan desde República Dominicana.

En declaraciones recientes, el presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván García, aseguró que al menos 49 camioneros dominicanos han sido secuestrados en lo que va de año.

El pasado 6 de octubre se reportó el secuestro de tres camioneros, de los cuales dos aún no han sido rescatados.

Esta ola de raptos es una que también ha sumado más víctimas haitianas y extranjeras. Aunque a nivel internacional la atención se ha centrado en el secuestro de un grupo de 17 misioneros estadounidenses, son los haitianos los más afectados.

De acuerdo al Centro de Investigación y Análisis de Derechos Humanos, al menos 119 secuestros se han registrado en la primera quincena de octubre en Haití, de estos 61 fueron individuales. En total se han reportado unos 782 secuestros desde el 1 de enero al 16 de octubre. Al menos 53 extranjeros han sido raptados en este período.

De acuerdo a las informaciones publicadas por la agencia de noticias Associated Press (AP), las principales terminales de combustible están ubicadas en vecindarios controlados por pandillas, o en sus alrededores, como el de Martissant, La Saline y Cité Soleil, y se ha reportado que algunas pandillas han estado pidiendo pagos por extorsión para permitir el paso de los camiones de combustible.

Este martes se informó que el líder de la principal banda armada de Haití, Jimmy Cherizier, alias Barbecue, pidió la dimisión del primer ministro, Ariel Henry, como condición para permitir la distribución de combustible en el país.

“Nuestra exigencia es clara, pura y simple. Nuestra exigencia es la dimisión del primer ministro, Ariel Henry”, dijo el capo de G9 Fanmi e Alye en una rueda de prensa.

El texto del reporte de la agencia EFE indica que el capo dijo que Haití necesita “que no sea el 5 % de la gente quien controle el 85 % de la riqueza del país”.

“Sí necesitamos un Haití en el que no haya un pequeño grupo de vagabundos que durante 25-30 años han estado jugando a la política. Creo que ha llegado el momento de que nosotros, los jóvenes, tomemos el destino del país en nuestras manos”, afirmó.

Este martes se celebra el segundo día de una huelga general de tres días convocada para protestar por el desabastecimiento de combustible y contra la inseguridad.

La agudización de la escasez de combustible ha puesto en jaque la actividad económica en Haití, y en peligro a pacientes en hospitales, obligando a suspender la atención sanitaria en 50 centros médicos del país, 15 de ellos en Puerto Príncipe, según datos de Unicef.

En domingo, Unicef informó que había conseguido un contrato con un proveedor local para suministrar 37,800 litros (10,000 galones) de combustible a los hospitales de Puerto Príncipe y sus alrededores.

“Pero debido a la inseguridad, el proveedor declaró finalmente que no podía llevar el combustible a la capital haitiana, ni a otras provincias…. debido a que muchos conductores de camiones ya no aceptan circular por los caminos que atraviesan las zonas controladas por pandillas por temor a ser secuestrados y a que les quiten su camión”, indicó.

La comunicación también se ha visto afectada. Se ha reportado a través de agencias internacionales de noticias que algunas de las redes de telefonía celular del país sufrieron fallas a causa de la falta de combustible para hacer funcionar los equipos de las torres de telefonía.

El director general de Digicel Haití anunció la semana pasada que 150 de sus 1,500 sucursales en el país no tenían diésel.

Ir a la fuente
Author:

Powered by WPeMatico