Las hijas de Julio Ponce vuelven a las cascadas

Es la menor de los cuatro hermanos Ponce Pinochet, los hijos que Julio Ponce tuvo con Verónica Pinochet durante el matrimonio que formalmente formaron entre 1969 y 1994. Daniela Verónica Ponce Pinochet, 37 años, es también hoy la única de los herederos de Julio Ponce en participar en alguno de los directorios de las cinco sociedades cascadas que participan en la cadena de control de SQM, la minera no metálica que es uno de los mayores productores mundiales de yodo y litio. Las cinco sociedades -Norte Grande, Oro Blanco, Nitratos, Potasios y Pampa Calichera- renovaron sus directorios de siete miembros el viernes.

Daniela Ponce ingresó así a los directorios de Potasios y Pampa Calichera, las sociedades que participan directamente en SQM. Pampa Calichera tiene el 21,7% de SQM y otro 3,3% a través de su filial Global Mining, mientras Potasios controla el 6,9% de la compañía.

Daniela Ponce había debutado en 2018 en el directorio de Calichera, pero estuvo solo un año y salió en 2019 en la siguiente renovación de la mesa. Lo mismo sus tres hermanos, quienes eran directores de diversas sociedades ligadas a las cascadas. Francisca, la tercera, 41 años, estaba en Oro Blanco, Potasios y Calichera; Alejandro, 49 años, bachiller en ciencias de la agricultura, según se describe en las memorias de las empresas, estaba en Calichera; mientras el mayor, Julio César, 50 años, ingeniero comercial, estaba en Potasios. Los cuatro, sin embargo, dejaron todas las mesas hace dos abriles, en 2019, cuando el padre de todos resolvió alejar a sus hijos de las sociedades que controla por un tiempo. Hasta ahora.

No solo Daniela volvió a las sociedades abiertas del grupo. Su hermana Francisca, licenciada en marketing, asumió un rol estratégico en el grupo la semana pasada. Desde ahora será la gerente general de las dos sociedades cerradas que están sobre las cinco cascadas: Inversiones SQ e Inversiones SQYA. Francisca Ponce ya estaba ligada a estas empresas desde hace algunos años y reemplaza en el cargo al abogado Andrés Nieme, quien el viernes fue electo director en las cinco cascadas, en la última reestructuración de las empresas del grupo.

Ninguno de los cuatro hijos de Julio Ponce puede participar en el directorio ni la administración de SQM, una condición que impuso Corfo en 2018, bajo la administración de Eduardo Bitrán, para conceder a la empresa nuevos derechos de explotación en el Salar de Atacama. La Corfo, en las postrimerías del segundo gobierno de Michelle Bachelet, estableció esa condición -que involucra también a Julio Ponce Lerou- hasta 2030, cuando termina el contrato de arrendamiento de las pertenencias fiscales en el Salar.

Cinco cascadas, 35 asientos y 15 directores

Las cinco sociedades cascadas tienen en total 35 asientos -siete cada una- que se distribuyen en 15 personas. Tres de ellas se repiten en todas las sociedades. Uno es su presidente, Rafael Guilisasti, el ex presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) y socio de Concha y Toro, quien entró a estas empresas en 2015, cuando Julio Ponce decidió traer un presidente externo y dejar las cascadas tras el escándalo de los pagos políticos. Desde esa fecha se ha mantenido en las mesas.

El otro es el vicepresidente de las cinco sociedades de inversión, y además de SQM, Patricio Contesse Fica, desde hace años brazo derecho de Julio Ponce e hijo del exgerente general de SQM del mismo nombre. Contesse hijo es también el advisor de los trust constituidos en las Islas Vírgenes mediante los cuales Ponce controla las cascadas. Abogado de la Universidad Católica, Contesse cumple 38 años en julio y es menor que los tres hijos mayores de Julio Ponce. Este año postuló sin éxito al consejo electivo de la Sofofa, un lugar donde años atrás estuvo su padre.

El tercer nombre que se repite en todas las cascadas es el también abogado Andrés Nieme, brazo derecho de Contesse Fica y hasta la semana pasada gerente general de Inversiones SQ e Inversiones SQYA. Para volver a los cinco directorios dejó su cargo en manos de Francisca Ponce. Nieme fue quien negoció e interactuó durante el último año con el fondo brasileño IG4, que el 12 de abril realizó una millonaria oferta para aliarse a Julio Ponce en las cascadas, la que fue rechazada por el ingeniero forestal chileno.

A ellos se agregan otras personas del círculo de confianza de Ponce, como un histórico asesor, Patricio Phillips, un ejecutivo de empresas que conoció a fines de los años 70, cuando Ponce dirigía la Corfo, quien está en cuatro de las cinco mesas; y la abogada Claudia Morales -por años secretaria de directorio, ex nuera de Jorge Araya, un histórico asesor de Julio Ponce ya fallecido- en tres directorios. El ex diputado UDI Cristian Leay, asesor de Ponce desde hace décadas, está en Oro Blanco y Nitratos; y Ricardo Moreno, ex gerente general de las cascadas, en Norte Grande y Nitratos.

De las 15 personas que integran los directorios solo dos son nombrados por accionistas minoritarios: el abogado y ex miembro del Tribunal de la Libre Competencia, Radoslav Depolo, en Oro Blanco, y el gerente de inversiones del family office del empresario Raimundo Valenzuela, Eduardo Guerrero, en Norte Grande. Ambos, por ser independientes, integrarán los comités de directores de esas sociedades anónimas. Y en todos ellos estará Andrés Nieme. El actual secretario de los directorios de todas las cascadas es el abogado Cristóbal Fainé, socio del estudio español Garrigues en Chile.

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Author: Víctor Cofré

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