La pandemia dispara la deuda de las administraciones públicas más de 168.000 millones de euros

La deuda de las administraciones públicas alcanzó el 125,3% del PIB español a finales del primer trimestre, la ratio más elevada desde que el Banco de España comenzara a publicar esta estadística en 1995. La contracción de la economía provocada por la pandemia sumada a los gastos extra que ha realizado el Estado en sanidad y protección de empresas y trabajadores ha disparado el importe total un 13,7% respecto al primer trimestre de 2020.

La deuda de las administraciones asciende ahora a 1,393 billones de euros, 168.000 millones más que en el primer trimestre del año pasado, el primero que refleja el impacto del coronavirus. La ratio de deuda encadena cinco trimestres consecutivos al alza, lo que ha elevado el balance en 26,3 puntos porcentuales, desde marzo de 2020, cuando rondaba el 100% del PIB, una subida sin precedentes desde la gran recesión.

La administración central es la entidad que más ha visto subir su deuda tras la llegada de la pandemia. El pasivo de esta entidad se ha incrementado un 14%, muy por encima del de las comunidades autónomas, que crece un 3%, y el de las corporaciones locales, que se ha contraído un 3,3% respecto a marzo del año pasado.

Nueve de cada diez euros a pagar corresponden al Estado central, que adeuda 1,248 billones de euros, mientras que las comunidades autónomas tienen comprometidos 307.000 millones y las corporaciones locales 22.000. Por su parte, la Seguridad Social debe 85.000 millones de euros, una cantidad que se ha incrementado en 55,1% en un año, fruto de los préstamos realizados por el Estado.

Todas las comunidades autónomas han incrementado sus ratios de deuda tras la llegada de la pandemia, pero las diferencias territoriales son notables. La Comunidad Valenciana, Murcia y Navarra han elevado su proporción de deuda respecto al PIB en más de cinco puntos porcentuales. El alza es especialmente notable en estos dos territorios levantinos, que han incrementado su deuda en 7,6 y 6,5 puntos porcentuales respectivamente.

En sentido contrario, La Rioja, donde sube 1,5 puntos y Cantabria, la Comunidad de Madrid y Canarias, que repuntan en dos, son las que mejor han logrado capear el temporal.

Las comunidades que más adeudan en relación al PIB nacional son la Comunidad Valenciana (49,4%), Castilla-La Mancha (41%) y Cataluña (38%), mientras que las más saneadas son Canarias (15,9%), País Vasco (16,4%) y la Comunidad de Madrid (16,5%).

Las corporaciones locales son el único sector de la administración que ha aliviado su pasivo. Ayuntamientos, diputaciones, cabildos y ciudades autónomas han reducido su deuda a 22.000 millones de euros, un 3,3% menos que el año anterior. El 80% de esta deuda corresponde a los consistorios.

De entre las ciudades más pobladas de España, Bilbao es la que más ha incrementado su deuda, que sube un 53,9% desde el inicio de la pandemia. Sevilla (9,1%), Valladolid (8,5%), Barcelona (6,1%) y Zaragoza (0,6%) también empeoran sus balances, mientras que Alicante (-97,4%) y Las Palmas (-93,9%) son las que más los mejoran. Por su parte, la capital, Madrid reduce su deuda algo más que la media nacional, logrando una bajada del 3,4%.

La deuda no ha hecho más que incrementarse por el impacto de la pandemia, pero la tendencia alcista podría frenarse próximamente. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) sostiene que «el rebote de la actividad económica esperado en los próximos trimestres indica que posiblemente se haya alcanzado un techo en el corto plazo». Este dato procede de su último Observatorio de Deuda, publicado a finales de mayo, en el que dicho organismo achaca el aumento de la ratio a la bajada del PIB en el primer trimestre y «la tradicional acumulación de emisiones de los Tesoros en la primera parte del año».

La Airef sostiene que el nivel de partida de la deuda anterior al coronavirus (en 2019 ascendía al 95,5% del PIB), sumado al que ha generado esta crisis «sitúa la sostenibilidad de las finanzas públicas en una posición de gran vulnerabilidad«. Eso sí, matiza que el entorno de financiación es «inmejorable».

La clave en la sostenibilidad del balance español, destaca la institución, está en la estabilidad de los tipos de interés. «Si se mantienen en mínimos históricos favorecerán la sostenibilidad de la deuda. Si reputan pueden generar rápidamente una dinámica creciente de la ratio que requeriría ajustes fiscales«, defienden.

España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor deuda respecto al tamaño de su economía. Los datos del último trimestre la sitúan solo por delante de Grecia (205,6%), Italia (155,8%) y Portugal (133,6%).

Ir a la fuente
Author: redaccion@20minutos.es (Jorge Millán)

Powered by WPeMatico