La muerte del piloto Jason Dupasquier reabre el debate de los accidentes en televisión: «Vi 10 malditas repeticiones»

Los deportes de motor son peligrosos. Esta máxima aparece en los pases y las entradas de muchas competiciones automovilísticas y motociclistas, como los mundiales de Fórmula 1 y MotoGP. Es un aviso a los espectadores que verán las carreras en los circuitos: pueden asistir a la muerte de pilotos o incluso pueden tener ellos mismos algún grave percance (véase lo ocurrido en Le Mans en 1955 o en Montjuic en 1975).

El pasado fin de semana hubo el último ejemplo. El piloto suizo Jason Dupasquier, de sólo 19 años, perdió la vida como consecuencia de las heridas que se produjo en la caída durante la clasificación de Moto3 en el GP de Italia, cuando un rival le pasó por encima. Un incidente que se pudo ver varias veces en televisión, con repeticiones y detalles.

Este factor ha sido criticado durante en el paddock. La frontera entre la información y el morbo es muy fina en estos casos. Además de la retransmisión en directo, desde las redes sociales de la plataforma DAZN, que emite la competición en España (y otros países) se compartió el vídeo en un primer momento, aunque después lo borró. Era tarde, porque ya estaba circulando en las redes y actualmente es fácilmente accesible.

Para los pilotos es muy duro ver una y otra vez en las pantallas de los circuitos cómo un compañero y rival sufre una caída mortal. Jack Miller, piloto de Ducati en la categoría reina de MotoGP, ha sido el último en levantar la voz al respecto. «Anoche (por el sábado) estaba cenando en el motorhome y teníamos Sky TV puesta, e hice que apagaran todos los televisores porque al final creo que vi 10 malditas repeticiones del accidente«, criticó. «Esto es lo más inaceptable de todo, no sabes lo que está pasando», estalló el australiano, en declaraciones a Motorsport.com.

En ese momento, Dupasquier estaba siendo intervenido a vida o muerte, aunque muchos pilotos y miembros del paddock ya preveían que iba a tener un desenlace fatal. Algunos, como Brad Binder, ven hasta cierto punto justificable e útil que las televisiones se recreen en los accidentes. «Si ves algún movimiento del accidentado, te tranquiliza. Pero es lo que es», admite.

La Fórmula 1 ya elevó la voz por un suceso similar hace poco: el grave accidente de Romain Grosjean en el GP de Bahréin. Daniel Ricciardo criticó con dureza a las televisiones, dado que estaban viendo una y otra vez cómo se estrellaba el coche del francés y estallaba en llamas. En este caso no hubo que lamentar víctimas y Grosjean salió razonablemente indemne de semejante incidente, pero en cualquier momento puede ocurrir algo así.

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Author: redaccion@20minutos.es (SportYou)

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