El ‘fenómeno Ayuso’ arrolla a Sánchez y lanza un órdago económico a Moncloa

El PP vuelve a celebrar un triunfo en el balcón de Génova gracias a Ayuso, que podrá gobernar con comodidad al arrollar a la izquierda, Más Madrid logra un histórico ‘sorpasso’ al PSOE y Pablo Iglesias deja la política. Son las tres grandes conclusiones de unas elecciones históricas en Madrid tras la campaña más polarizada que se recuerda. Un tsunami político que se inició en Murcia hace 225 días con una moción de censura fracasada y que también ha dejado a Cs fuera de la Asamblea, un vía de agua potente en Ferraz, una catarsis en Unidos Podemos y a Vox reforzado e incluso haciendo valer sus votos por momentos. El modelo económico liberal de la ganadora, con una gestión de la pandemia inédita en todo el país, ha sido premiado claramente en las urnas para los dos próximos años.Ayuso ha devuelto la ilusión al casadismo y lo ha hecho, además, con una carambola en la oposición que ni en los mejores planes de Génova se contemplaba. La líder del PP no va a necesitar el ‘sí’ de Vox para ser investida presidenta por segunda vez, lo que, sumado a que va a contar con más diputados que toda la izquierda junta, supone tener libertad de movimientos hasta 2023 para ahondar en su modelo económico y fiscal. Veinticuatro meses para bajar los impuestos, para impulsar la recuperación, para intentar que los fondos europeos lleguen en tiempo y forma y, lo que es más urgente, para que Madrid tenga unos Presupuestos de forma urgente. Se esperan conflictos continuos y con consecuencias en otros territorios.La tensísima campaña electoral que se ha vivido en Madrid en los últimos días ha servido de poco a la izquierda. El PP sale ganador del órdago a la grande que planteó a Moncloa y con una victoria histórica en feudos tradicionales de la izquierda. Ayuso ya arrasado en todos los distritos de la capital, incluido en la ‘aldea gala’ de Vallecas, con un voto de gran transversalidad. También en el conocido como ‘cinturón rojo’ del sur metropolitano: Móstoles, Alcorcón, Leganés, Fuenlabrada, Parla… No ha tenido rival. Ayuso es desde ya la nueva ‘dama de hierro’ de la derecha con un futuro que aún no está escrito.A partir de ahora Ayuso tendrá que decidir si su proyecto acaba en Sol o va más allá. Pocos en Génova, donde esta noche se ha puesto el epílogo a más de treinta años en la sede, dudan de que controlará el PP de Madrid en los próximos años. Casado, por su parte, ya ha intentado aprovechar la victoria de su amiga personal para lanzar su proyecto hacia La Moncloa. Es su primera gran alegría tras ganar las primarias a Soraya Sáenz de Santamaría y la primera gran derrota de Sánchez. El objetivo es ahondar en esa herida.La noche electoral deja un buen rejón en Ferraz. Una herida que va a supurar durante un tiempo. Sánchez se volcó en la campaña y pronunció un discurso histórico que ahora se le puede volver en contra. Poner en duda la democracia en España tiene sus consecuencias y el PSOE no queda bien parado. Los socialistas deberán hacer desde ya una profunda reflexión sobre una campaña errática y a rebufo de otros partidos, en la que han cambiado varias veces los mensajes y los marcos. Han naufragado claramente y, lo que es peor para ellos, la expectativa de recuperar Madrid en apenas dos años se antoja complicado. Ni en la campaña más polarizada se han acercado al PP.Sánchez también se queda con varios miembros del Gobierno tocados, incluso quemados tras la batalla por Madrid. Es el caso del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que se involucró en la campaña tras las cartas con balas en su interior. También la directora de la Guardia Civil, María Gámez, sale achicharrada tras participar en actos de partido. Otro caso es el de la ministra de Industria, Reyes Maroto, que llegó a posar con la imagen de la navaja que recibió. Hay serias dudas internas de que eso fue lo más adecuado y una corriente de crítica interna potente. El secretario general deberá tomar decisiones en las próximas horas e intentar que esta victoria militar de Ayuso no perjudique a la salud del Gobierno de coalición.El 4-M deja también un histórico ‘sorpasso’ en la izquierda. Más Madrid salva los muebles de un espectro que no consiguió plantar cara al ayusismo. Adelantar al PSOE acelerará los cambios en el socialismo, que ahora deberá buscar un nuevo equipo para 2023. La candidatura liderada por Mónica García se convierte, por tanto, en el referente de la oposición. No tendrán mucha capacidad de maniobra, pero sí podrán completar durante los próximos dos años la oposición dura que han venido manteniendo, especialmente en materia sanitaria. No hay que olvidar que Madrid sigue en riesgo extremo. Pablo Iglesias se jugaba los comicios a cara o cruz y ha perdido. Antes de iniciarse el escrutinio en Podemos se respiraba optimismo. Se presentó en la partida de ajedrez con todo en contra, lanzó un órdago y ha salido derrotado. Ahora el partido iniciará una profunda renovación con Yolanda Díaz de protagonista. Iglesias, eso sí, se va de la cosa pública con un sabor amargo, tras haber hecho «la mejor campaña de nuestra historia», con muy poca ayuda del PSOE y alguna zancadilla, pero la cabeza alta de haber llegado donde ha llegado «con todo en contra». Momentos de intertidumbre.Vox, por su parte, serán decisivos en determinadas votaciones. Monasterio y su grupo investirá a Ayuso pero cuatro de sus votos decantarán la mayoría absoluta. Ahí estarán y sin quemarse, además. Poco que hacer ante una candidata tan trasversal como la del PP. En Ciudadanos, por último, se quedaron lejos del 5%. Un 3,57% logrado por Bal, casi 130.000 madrileños, insuficiente pero que deja el proyecto de Arrimadas también tocado. La duda a partir de este momento es conocer si la OPA lanzada por el PP seguirá su curso o, incluso, se acelerará en las próximas semanas. Las réplicas del terremoto iniciado en Murcia se seguirán sintiendo y ahora las miradas están puesta en Andalucía.

Ir a la fuente
Author: todos@lainformacion.com (Fernando H. Valls)

Powered by WPeMatico