Comenzó intervención sanitaria en municipio Santiago de Cuba

SANTIAGO DE CUBA.— Como un importante paso en la estrategia de enfrentamiento a la COVID-19 en la apuesta por minimizar los efectos del virus y reducir las estadísticas de letalidad, este 10 de junio comenzó la intervención sanitaria con el candidato vacunal Abdala en grupos y zonas de riesgo del municipio de Santiago de Cuba, territorio que se ubica entre los de mayores tasas de contagio del país.

Según cifras ofrecidas por autoridades de salud, unos 346 000 santiagueros recibirán aquí las tres dosis del inmunógeno, en 462 vacunatorios certificados en las 17 áreas de salud de la cabecera provincial.

Los primeros en palpar los beneficios del CIGB-66 serán los adultos mayores de 60 años, quienes en la primera jornada acudieron masivamente a los sitios clínicos.

Para los pacientes postrados o con algún tipo de vulnerabilidad se han preparado sitios clínicos móviles, y se han ubicado vacunatorios en instituciones como hogares de ancianos y el centro sicopedagógico del municipio.

Con el comienzo de la intervención sanitaria en la ciudad heroica, la oriental provincia entra en la segunda de las tres etapas previstas para la aplicación del candidato vacunal antiCOVID-19, un proceso que se inició el pasado 31 de mayo por los municipios de Contramaestre, Palma Soriano, San Luis y Songo-La Maya.

Según el doctor Carlos Manuel González Brisuela, jefe del puesto de mando de la intervención sanitaria, el proceso en la provincia cerrará con la incorporación en los próximos días de los municipios Mella, Guamá, Segundo Frente y Tercer Frente, lo que conducirá a que a finales del mes de agosto Santiago de Cuba haya vacunado a toda su población mayor de 19 años que no tenga criterio de exclusión y voluntariamente lo desee.

González Brisuela resaltó el apoyo popular y el nivel de satisfacción que ha generado en barrios y comunidades esta acción sin precedentes, que —insistió—  ha integrado al pueblo con su sistema de salud para ofrecer una respuesta a la compleja situación epidemiológica que vive este lado cubano.

Como beneficios añadidos para el sistema sanitario, el galeno destacó el entrenamiento en buenas prácticas que ha significado el riguroso proceso de evaluación y certificación de los sitios clínicos, y la capacitación de los profesionales participantes, así como el papel protagónico de los estudiantes de 3ro. a 5to años de la carrera de Ciencias Médicas, cuya contribución en la inclusión y observación de los inmunizados ha sido decisiva.

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Author: Odalis Riquenes Cutiño

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