Arenillas pide que se indague si Villarejo asaltó la CNVM y le vigiló para el BBVA

Aunque hace poco más de dos semanas que Carlos Arenillas declaró ante el juez en su condición de víctima por los trabajos de espionaje de José Manuel Villarejo, ha vuelto a dirigirse al juzgado, esta vez por escrito, para insistir en los hecho que ocurrieron hace ahora quince años. El economista ha solicitado a la Audiencia Nacional que se investiguen los episodios relativos al asalto de la CNMV o el contraespionaje al que fue sometido en aquel entonces para aclarar los nexos que pudieran tener con las vigilancias de las que fue objetivo desde el entorno del comisario jubilado en el marco del primero de los encargos que gestionó para BBVA. En su cita del pasado 14 de abril, Arenillas hizo alusión al «hostigamiento» que vivió y que le afectó a título personal y también «muy especialmente» a nivel profesional. Según relató y se ha podido saber de la investigación relativa a esta pieza nueve del caso Tándem, una de las principales acciones que acometió el Grupo Cenyt para frenar a Luis del Rivero en su intento por hacerse con el control del banco fue interceptar los teléfonos de banqueros, empresarios y políticos cercanos a lo que denominaron ‘Grupo Hostil’. Arenillas explica al respecto que, en su caso, no solo afectó a su vida privada sino también a la «necesaria confidencialidad profesional como vicepresidente de la CNMV», de acuerdo con su escrito al que ha tenido acceso La Información.Al hilo precisó que «la trama» interpuso en la CNMV una denuncia falsa contra Intermoney, entidad de la que Arenillas había sido presidente. En los informes de seguimiento del Grupo Cenyt, Villarejo plasmó cómo, entre las acciones emprendidas, lograron acceder al departamento de informática de la compañía y, posteriormente, reactivaron la denuncia. Los audios que obran en el sumario también recogen conversaciones del espía en relación a este asunto. «La denuncia contra Inter se ha concluido eficazmente (documentada y enviada por correo certificado). Por ahora no ha trascendido en medios de comunicación, desconociéndose el proceso en el que se encuentra», comunicó al banco. En el informe final de marzo de 2005, Villarejo trasladó a BBVA que la denuncia ante la CNMV prosperó gracias a que se infiltraron en el departamento de informática de dicha empresa. Según concluyó, este gesto provocó una sensación en los ahora perjudicados por el comisario de «sentirse vigilados y controlados». Sobre este tema Arenillas explicó a los investigadores hace poco más de 15 días que, pese a su cargo dentro del regulador, no fue informado ni de que se interpuso una denuncia ni tampoco de su tramitación. De hecho, no la conoció hasta la primavera de 2007. Por ese motivo y en aras a esclarecer si realmente fue Villarejo el que orquestó este movimiento contra Intermoney, ha pedido a la Audiencia Nacional que requiera a la CNMV datos claves al respecto como quién interpuso la denuncia y el cauce empleado para ello. La misiva está fechada a 2 de febrero de 2005 y se envió a la atención del director de la CNMV. Todo apunta que la persona que la redactó era un infiltrado de la trama cuyo objetivo final era proteger al BBVA y a Francisco González del asalto al capital de Sacyr. El denunciante (que se presentó como Javier) arremetió contra José Pérez, entonces presidente de Intermoney, y supuesto aliado de Del Rivero en esta operación que contaría también con el respaldo del Gobierno socialista. Según indicó, les obligaron a alterar unos programas de bases de datos por orden de Pérez. Además también insinuó que él, en calidad de técnico programador, controló llamadas telefónicas porque así lo encargó el presidente y que gracias a eso pudo comprobar cómo estuvo en continuo contacto con periodistas «que son los que se cuentan bulos y chismes que hacen que la bolsa vaya para un sitio o para otro».Además de este capítulo, Arenillas solicita que se oficie a la Policía para que identifique a los agentes que realizaron las labores de contravigilancia sobre su persona entre los años que duró este operativo. A diferencia de otros perjudicados por este espionaje (como el exministro Miguel Sebastián o el propio Del Rivero) Arenillas relató ante los investigadores que él sí se dio cuenta de que estaba siendo perseguido. «Para ser exactos lo detectaron los servicios de seguridad de la Fiscalía General del Estado -que ocupaba el edificio colindante- y lo pusieron en conocimiento de D. Salvador Meca, secretario general de la CNMV», reza su escrito en el que explica que, como consecuencia de ello, se activó un dispositivo de contraespionaje para protegerle. Con el paso del tiempo, el responsable policial que se encargó de estudiar si Arenillas estaba en peligro decidió dar por finalizado el operativo asegurando que le seguían «unos don nadie». Arenillas también se refirió a este tema en su cita en sede judicial en la que explicó que se informó de los hechos no solo a Meca sino también al entonces presidente de la CNMV, Manuel Conthe, sin que hicieran nada al respecto. Ahora pide al juez que investigue si fue Villarejo el que estaba detrás de estos seguimientos teniendo en cuenta que el comisario dio traslado de los mismos a su cliente. En concreto, les dijo que se mantenía una «discreta vigilancia» sobre ‘Aren’ al percatarse de que la Policía era consciente de que le estaban espiando, si bien lograron su objetivo porque sacaron fotografías de su casa y su vehículo. «Viene a coincidir en el tiempo con la intrusión en el domicilio del Sr. Arenillas tal y como él mismo relató en su declaración testifical», añade.Finalmente, el economista pone también el foco en el allanamiento de la CNMV a mediados de 2005. La entrada en la sede del regulador se produjo coincidiendo con el fin de este encargo por el que BBVA pagó poco más de un millón de euros al espía. De nuevo aquí pide ahondar en el asunto para que se identifique quienes se infiltraron en varias plantas de la Dirección General de Entidades con documentación falsa para depositarla en las oficinas. Según la nota de la propia CNMV, se trató de dos personas sin identificar que no accedieron a ningún sistema informático ni robaron papel alguno pero que se llevaron el teléfono personal de un funcionario. «Honestamente, no parece aventurado sospechar que pueda existir una relación entre ambos hechos», sentencia su defensa.

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Author: todos@lainformacion.com (Gema Huesca)

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