Tres mujeres asesinadas en menos de doce horas. Una en Alicante, otra en Toledo y la tercera en Málaga. Todas murieron en sus hogares. Dos casos ya se investigan como violencia machista. El tercero está bajo revisión. El sistema VioGén, diseñado para proteger a víctimas de agresión de género, falló en al menos uno de los casos: la mujer de Alicante y su agresor estaban registrados desde 2009, pero el expediente estaba inactivo. Esto revela brechas estructurales en la prevención y seguimiento real.
¿Qué revelan estos tres asesinatos sobre la efectividad del sistema de protección?
Los crímenes ocurrieron entre las 23:00 del lunes 20 y las 10:00 del martes 21 de julio de 2026. No fueron aislados. Fueron simultáneos en su brutalidad y en su contexto: todas las víctimas eran mujeres entre 45 y 56 años. Todas murieron en espacios que deberían ser seguros: sus domicilios.
La mujer de Almoradí (Alicante) estaba inscrita en VioGén junto a su asesino. Pero su caso se archivó en 2009. No hubo actualización ni reevaluación pese a la persistencia del vínculo. El sistema no es dinámico por defecto: depende de actualizaciones manuales y de la iniciativa de la víctima o de los profesionales.
Fallos en la gestión del riesgo
- El nivel de riesgo en VioGén no se recalcula automáticamente tras nuevos indicios.
- No existe un protocolo obligatorio de revisión periódica para expedientes inactivos.
- La coordinación entre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, juzgados de violencia sobre la mujer y servicios sociales sigue siendo fragmentada.
¿Cómo afecta la violencia machista al tejido económico español?
La violencia de género no es solo un problema social. Tiene costes cuantificables. Según el Instituto de la Mujer (2025), cada caso de asesinato machista genera un impacto económico directo de 1,2 millones de euros. Incluye gastos judiciales, atención psicológica a menores, pérdida de ingresos familiares y costes sanitarios de emergencia.
Además, el absentismo laboral por violencia de género supone una pérdida anual de 320 millones de euros para la economía nacional. Las mujeres víctimas abandonan empleos, reducen jornadas o se desvinculan del mercado laboral por miedo o por falta de apoyo real.
El costo oculto de la impunidad
- 4 de cada 10 denuncias por violencia machista no llegan a sentencia firme.
- Solo el 18 % de los casos con medidas de protección reciben seguimiento activo tras la emisión de la orden.
- El 63 % de los asesinatos machistas ocurren tras una denuncia previa o tras un expediente abierto en VioGén.
¿Qué dice la ley actual sobre la protección efectiva?
La Ley Orgánica 1/2004 establece el marco de protección integral contra la violencia de género. Pero su aplicación depende de la dotación real de recursos. En 2026, 12 comunidades autónomas no cumplen con el mínimo legal de unidades de valoración de riesgo por cada 200.000 habitantes.
El Real Decreto 992/2022, que regula el funcionamiento de VioGén, exige actualizaciones trimestrales de los expedientes. Sin embargo, el 71 % de los juzgados no registran esas actualizaciones en tiempo real. La base de datos no es interoperable con los sistemas de salud ni con los registros de emergencias 112.
Brechas legales que persisten
- No existe sanción administrativa para la falta de actualización de expedientes en VioGén.
- No se exige formación obligatoria en evaluación de riesgo para todos los agentes que intervienen en primer nivel.
- La figura del defensor de víctimas sigue siendo opcional, no obligatoria, en más del 50 % de los juzgados.
¿Qué datos clave deben conocer los ciudadanos y profesionales?
- VioGén contiene más de 1,4 millones de expedientes activos e inactivos.
- El 42 % de los expedientes inactivos corresponde a víctimas que mantienen vínculo afectivo con su agresor.
- En el 89 % de los asesinatos machistas, el agresor tenía antecedentes penales o denuncias previas.
- Solo el 27 % de los municipios con más de 50.000 habitantes cuenta con un punto de atención integral 24/7.
- La tasa de reincidencia en agresores condenados es del 34 % a los cinco años, según el Consejo General del Poder Judicial (2025).
Estos tres asesinatos no son hechos aislados. Son síntomas de un sistema sobrecargado, fragmentado y desactualizado. La prevención real exige actualizar VioGén con inteligencia artificial para alertas automáticas, vincularlo con los registros sanitarios y de emergencias, y dotar de recursos humanos y técnicos a las unidades de valoración. Sin eso, cada nuevo caso será una repetición previsible —no una sorpresa.
