Dos terremotos de alta intensidad sacudieron Venezuela en junio de 2026. Dejaron miles de fallecidos, infraestructura colapsada y una crisis humanitaria en desarrollo. El Centro Asturiano de Caracas, en Baruta, resistió los sismos sin daños estructurales graves. Su capilla conservó intacta la réplica de la Virgen de Covadonga, conocida localmente como La Santina. Este hecho, documentado por testigos y medios, se ha convertido en un símbolo de resistencia colectiva y fe comunitaria en medio del desastre.
¿Qué ocurrió con los terremotos en Venezuela en 2026?
El 25 de junio de 2026, un sismo de magnitud 7.2 golpeó el estado de Vargas, seguido horas después por una réplica de 6.8. Ambos afectaron directamente a Caracas y zonas costeras. El epicentro estuvo cerca de la falla de El Pilar, una zona de alta actividad sísmica históricamente subestimada en estudios de riesgo urbano.
El Centro Asturiano de Caracas, edificio de más de 50 años, sufrió movimientos violentos pero no colapsó. Su estructura antisísmica —reforzada en 2018 tras recomendaciones del Instituto Nacional de Sismología— cumplió su función. Ningún herido se registró entre los 500 asistentes a una ceremonia académica en el salón Principado.
¿Por qué la imagen de La Santina quedó intacta?
La réplica de la Virgen de Covadonga está instalada en una capilla reforzada con anclajes sísmicos y soporte de acero. No es una reliquia original, pero su valor simbólico es central para la comunidad asturiana en Venezuela. Su supervivencia se atribuye a factores técnicos: ubicación central del edificio, base de hormigón armado y ausencia de vibraciones resonantes en su entorno inmediato.
El rol de la fe y la memoria colectiva
Para los miembros del Centro, la integridad de la imagen refuerza una narrativa de protección ancestral. Javier Tárano, presidente de la institución, lo expresó con claridad: «La Santina nos protegió». Esta frase no niega la ciencia, sino que integra la experiencia emocional en la respuesta comunitaria al desastre.
¿Cuál es el impacto económico de los terremotos en Venezuela?
Los daños superan los USD 2.400 millones, según estimaciones preliminares del Banco Central de Venezuela. Sectores clave como la construcción, telecomunicaciones y energía sufrieron interrupciones prolongadas. El municipio de Baruta —donde está el Centro Asturiano— reportó una caída del 37 % en la actividad comercial en la primera semana posterior.
Además, el turismo religioso, que representa el 12 % de los ingresos anuales del centro, enfrenta una pausa forzada. No obstante, la institución ya activó un plan de reconstrucción con apoyo de la Federación de Centros Asturianos de América.
¿Qué marco legal rige la respuesta a desastres en Venezuela?
La Ley de Gestión de Riesgos y Protección Civil (2019) establece protocolos obligatorios para edificios públicos y asociaciones. El Centro Asturiano cumplió con las revisiones técnicas bianuales exigidas. Sin embargo, el sistema nacional de alerta sísmica sigue operando con cobertura parcial: solo el 43 % de los municipios caraqueños cuentan con sensores activos.
Datos Clave
- Los terremotos del 25 de junio de 2026 fueron los más fuertes en Venezuela desde 1900.
- El Centro Asturiano de Caracas es una institución sin fines de lucro reconocida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela.
- La réplica de la Virgen de Covadonga fue donada en 1971 por la comunidad asturiana de Gijón.
- El 89 % de los edificios afectados en Caracas no contaban con certificación antisísmica vigente.
- La Comisión Nacional de Prevención de Desastres activó el nivel 4 de emergencia, el máximo previsto en la normativa nacional.
La supervivencia del Centro Asturiano y su capilla no es solo un hecho técnico. Es un punto de inflexión para repensar la inversión en resiliencia urbana, la actualización de normativas de construcción y el rol de las organizaciones comunitarias en la gestión de crisis. La imagen intacta de La Santina no es un milagro aislado: es un espejo de lo que funciona —y de lo que aún falta— en la protección de vidas y patrimonio en zonas de alto riesgo sísmico.
