Corteva Agriscience ha anunciado el cierre de su planta productiva en el valle de Tamón, Gijón. La decisión afecta directamente a 73 empleados y pone en riesgo la producción del principio activo Picoxystrobin, un ingrediente activo prohibido en la Unión Europea pero clave para fungicidas exportados a Brasil y otros mercados emergentes. El centro de servicios de excelencia, con 300 trabajadores, queda excluido del recorte.
¿Por qué Corteva cierra su planta de producción en Asturias?
La decisión responde a una reestructuración global vinculada a la prohibición regulatoria del Picoxystrobin en Europa. Al no poder comercializarse localmente, la planta perdió su viabilidad estratégica. Corteva prioriza centros con escala global y alineación con el Reglamento (CE) 1107/2009 sobre plaguicidas. La exportación íntegra del producto a mercados con normativas más flexibles ya no justifica la operación en Asturias.
¿Qué dice el marco legal sobre el cierre de plantas industriales?
Corteva ha iniciado el procedimiento de consulta legalmente requerido, conforme al Estatuto de los Trabajadores, artículo 51. Este proceso obliga a negociar con los representantes legales durante un mínimo de 30 días. La mesa de negociación se constituye el 22 de junio de 2026. No se ha anunciado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), sino un posible Expediente de Regulación de Empleo (ERE) por causas objetivas.
¿Qué protecciones tienen los 73 trabajadores afectados?
- Tienen derecho a indemnización mínima de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
- Acceso prioritario a programas de reinserción laboral gestionados por el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPE).
- Posibilidad de acogerse al Plan de Voluntariado si Corteva lo ofrece, con condiciones superiores a lo legal.
¿Cuál es el impacto económico regional del cierre?
La planta generaba más de 12 millones de euros anuales en facturación directa, además de dinamizar proveedores locales y servicios auxiliares. Su cierre agrava la presión sobre el sector químico asturiano, ya afectado por desinversiones anteriores. El valle de Tamón pierde un referente industrial con más de 40 años de historia. Según datos del Principado, cada puesto directo en química sostiene 1,8 empleos indirectos: el impacto potencial supera los 200 puestos de trabajo.
¿Qué papel juega la escisión corporativa de Corteva?
En agosto de 2026, Corteva se dividirá en dos entidades independientes: una centrada en semillas y biotecnología, y otra en protección de cultivos. La planta de Asturias pertenece a esta última. Su cierre forma parte de una estrategia de consolidación geográfica: producción se trasladará a centros con mayor capacidad logística y menor costo regulatorio, como los de India o Estados Unidos.
¿Qué alternativas existen para la reindustrialización del valle de Tamón?
El Gobierno del Principado ha activado un grupo de trabajo con Corteva, sindicatos y ayuntamiento de Gijón. Se evalúan incentivos para atraer inversores en química verde, energías renovables y economía circular. El suelo industrial está calificado como Zona Estratégica de Actividad Económica (ZEAE), lo que permite ayudas directas de hasta el 40 % en inversiones.
Datos Clave
- La planta de Corteva en Asturias producía el 100 % del Picoxystrobin destinado a exportación desde España.
- El cierre afecta a 73 empleos directos, con impacto estimado en +200 puestos indirectos.
- El proceso de consulta sindical dura 30 días, con inicio formal el 22 de junio de 2026.
- Corteva mantiene en España más de 500 empleados, concentrados en Asturias y Sevilla.
- El Reglamento (CE) 1107/2009 impide la comercialización del Picoxystrobin en la UE desde 2023.
El cierre no es solo una decisión corporativa: es un síntoma de la tensión entre normativa ambiental europea, competitividad global y sostenibilidad industrial regional. La capacidad de Asturias para retener inversión en química de alto valor dependerá de su agilidad para adaptarse a los nuevos estándares de química sostenible y transición justa.
