Minersa estima entre 10 y 13 años la duración del proceso de restauración de la cantera de Castañera, en Sariego (Asturias). La empresa adquirió el enclave en 2024 tras su cese definitivo de explotación por el Grupo Masaveu. Su compromiso es estrictamente ambiental: no reactivará la extracción de caliza, ni modificará la actividad minera original. El objetivo es cerrar el hueco minero con fines de recuperación ecológica y cumplimiento normativo.
¿Cuánto tiempo durará la restauración de la cantera de Castañera?
Minersa ha fijado un horizonte temporal de mínimo 10 años y máximo 13 años para completar la restauración. Este plazo incluye tres fases clave: impermeabilización del hueco, relleno con arenas húmedas procedentes del lavado de fluorita en sus instalaciones asturianas, y aplicación de un sustrato vegetal para la regeneración del ecosistema. No se prevé extracción ni procesamiento de materiales en el lugar.
¿Por qué los vecinos desconfían de la restauración?
La Asociación de Vecinos de San Martín de Vega de Poja (Siero) mantiene una postura de alerta. Su desconfianza nace de experiencias previas: la explotación de Castañera generó impactos sociales y ambientales documentados, como ruido, polvo y alteración del paisaje. Ahora temen una reactivación encubierta, especialmente tras detectar en la documentación ambiental presentada ante el BOPA descripciones técnicas asociadas a canteras activas.
¿Qué dice la documentación ambiental?
La tramitación publicada en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) corresponde a la obligación legal de regularizar la situación administrativa del enclave. No es una autorización para explotación. Sin embargo, su redacción —que menciona movimientos de tierras, tránsito de camiones y gestión de residuos— alimenta dudas técnicas entre los colectivos locales.
¿Qué marco legal regula la restauración de canteras en Asturias?
La restauración está sujeta a la Ley 22/1973 de Minas, su Reglamento de Ordenación Minera y la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental. Además, el Principado de Asturias exige planes de restauración integrados en el Plan General de Ordenación Urbana y Territorial (PGOU) de Sariego. Cualquier modificación sustancial del uso del suelo requiere informe previo de la Dirección General de Medio Natural.
¿Qué implica el tránsito de camiones durante la restauración?
Durante la fase de relleno, se prevé circulación diaria de camiones para transportar arenas húmedas. Minersa asegura que aplicará medidas de mitigación: horarios restringidos, rutas prefijadas y control de emisiones. No obstante, este flujo representa un impacto directo sobre la red viaria local y la calidad de vida de los núcleos cercanos, como Vega de Sariego y San Martín de Vega de Poja.
¿Cuál es el impacto económico real de este proyecto?
El proyecto no genera empleo minero directo ni ingresos fiscales por producción. Su aporte económico es limitado: contratación local de servicios auxiliares (transporte, topografía, vigilancia) y pago de tasas ambientales. En contraste, el coste público potencial —por gestión de tráfico, control de calidad del aire o seguimiento de la restauración— no ha sido cuantificado oficialmente. El valor económico real reside en la prevención de costes futuros por degradación ambiental no revertida.
Datos Clave
- Minersa adquirió la cantera en 2024, tras su cese definitivo de explotación.
- El relleno usará exclusivamente arenas sobrantes del lavado de fluorita, no materiales externos.
- La documentación ambiental en el BOPA es de regularización administrativa, no de autorización minera.
- La Asociación de Vecinos de San Martín exige transparencia en los estudios de impacto acústico y atmosférico.
- El proyecto debe cumplir con el Plan de Restauración y Rehabilitación de Espacios Degradados del Principado de Asturias.
La restauración de Castañera no es solo un desafío técnico. Es un caso de prueba para la credibilidad de los mecanismos de responsabilidad ambiental extendida en el sector minero asturiano. Su éxito dependerá de la coherencia entre lo declarado, lo tramitado y lo ejecutado —y, sobre todo, de la capacidad de diálogo con las comunidades afectadas.
